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Suyo en Cristo : Josbel Pérez



05/06/2011 00:05. emperadordesnudo #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¿Qué es la fe? Una refutación a la tradición de muchos teólogos reformados.

Hace unos meses atrás en uno de los encuentros mensuales  de la Asociación de Cristianos Reformados de Miami me tocó exponer sobre "Sola Fide".A continuación les ofrezco la información que compartí ,la cual es tomada del hermano John W. Robbins (de: http://trinityfoundation.org/ ) y en cuya traducción del inglés al idioma español fuí gentilmente ayudado por mi amigo y pastor David Menendez.Quiera Dios que usted sea edificado en cuanto a uno de los temas más importantes de la Palabra de Dios,la fe.
Sin temor a equivocarme,este es uno de los estudios  breves más importantes que usted pueda haber leído antes sobre la fe.

Una de las razones que el Evangelio ha desaparecido de iglesias Bautista conservadoras y Presbiterianas es el fracaso, incluso el rehusar, aun entre sus profesores, a tomar sus ideas de la Escritura. Uno no puede enseñar correctamente o defender la doctrina central bíblica de la justificación por la fe a menos que uno
conozca a cabalidad lo que tanto la fe y la justificación son R.C. Sproul ha tenido una enorme influencia en los círculos reformados, y por desgracia, es un ejemplo de la confusión seria que existe acerca de la fe salvadora en las iglesias conservadoras. Su ministerio, Ligonier Ministerios, ha promovido algunos de los voceros del movimiento Neolegalista en sus publicaciones y conferencias. Su hijo, R.C.Sproul, Jr., está
afiliado a la denominación Neolegalista de Douglas Wilson. la Confederación de Iglesias Evangélicas y Reformadas. El mentor de Sproul, John Gerstner, fue discípulo de toda la vida de Tomás de Aquino, el filósofo oficial de la Iglesia Católica Romana, y asi tambien de Sproul. (En mayo de 2001 La Revista Trinidad publicó un ensayo refutando ridícula afirmación de Dr. Gerstner, publicado en revistas Tabletalk-magazine, que Tomás de Aquino era protestante.) Pero lo que muchos no entienden es que la
teología de todos estos hombres ha sido corrompida por su filosofía católica. A continuación una ilustración de esa influencia perniciosa – la filosofía corrompiendo la teología - del libro de R.C. Sproul en 1996, Ahora, Esa es una Buena Pregunta. El ensayo del Dr. Sproul es también publicado en la página web de los Ministerios Ligonier. Mis comentarios aparecen entre lineas.
 
 
¿Qué es la Fe?
 
SPROUL: pienso que el concepto entero de la fe es una de las ideas más incomprendidas que tenemos, entendido mal no sólo por el mundo, pero por la iglesia  misma.
 
ROBBINS: Dr Sproul esta absolutamente correcto. La fe es en efecto una idea entendida mal tanto por el mundo como por la iglesia.
 
Sproul: La base misma de nuestra redención, la forma en que somos justificados por Dios, es a través de la fe. La Biblia está constantemente hablando con nosotros sobre la fe,  y si entendemos mal esto, estamos en serio problema.
 
ROBBINS: Dr. Sproul, es cierto que la Biblia habla constantemente de la fe, y los pastores y las iglesias están en serios problemas porque ellos no han escuchado a la Biblia. En este ensayo, el mismo Dr. Sproul deja de citar todo lo que la Biblia dice sobre de la fe.
 
Sproul: La gran cuestión de la Reforma Protestante en el siglo dieciséis era, Cómo es justificada una persona? La posición polémica de Lutero era que somos justificados por la fe sola. Cuando él dijo eso, muchos de los líderes piadosos en la Iglesia Católica Romana estuvieron muy disgustados.
 
 
"Los líderes católicos romanos piadosos"
 
ROBBINS:De una manera extraña, sin previo aviso ni explicación, Sproul cambia repentinamente temas, de la fe a la justificación. Por favor,tenga en cuenta también los adjetivos que Sproul utiliza: la posición de Lutero sobre la justificación, que es de hecho la doctrina bíblica, es "controvertida", pero los líderes de la Iglesia Católica Romana son "piadosos". Sproul no describe a Lutero o su doctrina como "piadosos", ni describe líderes católicos o su doctrina como "controvertido". Él dice que "los líderes piadosos en la Iglesia Católica Romana" estuvieron "muy disgustados" en "la posición polémica de Lutero."Esto no es historia, esto es propaganda en favor de Roma.
 
Sproul: Ellos [es decir, "Los líderes piadosos en la Iglesia Católica Romana"] dijeron: ¿Eso significa que una persona puede creer solo en Jesús y vivir de la manera que quiera vivir? En otras palabras, la Iglesia Católica reaccionó ferozmente porque tenían miedo de que la opinión de Lutero se entendiera como una fácil creencia en que una persona sólo tenía que creer y nunca tenía que preocuparse por producir los frutos de justicia.
 
ROBBINS: En lugar de defender, e incluso explicar la doctrina reformada y bíblica de la justificación por la fe sola - Sproul no lo describe como "la Bíblico", o "correcto", sino simplemente como "La posición de Lutero" y "punto de vista de Lutero", como si la idea de justificación por la fe sola hubiera provenido de Lutero- en lugar de defender la justificación por la fe de la acusación de antinomianismo, como Pablo en Romanos, Sproul denigra la justificación con la etiqueta peyorativa "la creencia fácil". Al hacerlo, trata de convertir la oposición asesina de Roma a la Reforma en algo comprensible. Esto es inexcusable en cualquier teólogo, especialmente uno que clama ser reformado.
 
 
Solo por la fe.
 
Como cuestión de hecho en la Biblia, y en contradicción con lo que la Iglesia Católica Romana y R.C .Sproul dicen, todo lo que un pecador debe hacer para ser salvo es creer en el Evangelio: "Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna "," creer en el Señor Jesucristo y serás salvo "," el justo vivirá por la fe "," Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe "," por las obras de la ley ningún ser humano será justificado "," el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley ", y etc. La Biblia clara y enfáticamente enseña que el pecador se salva por la fe del Evangelio solo ", sin las obras de la ley." Esa es la razón para la acusación de blasfemia antinomiana que se levantó contra el Evangelio, en primer lugar. Si Pablo y los otros apóstoles habían enseñado un falso evangelio de fe más la obediencia como camino de salvación, el cargo de antinomianismo nunca se habría presentado en su contra. Ni Roma ni muchos de los llamados teólogos "Reformados" parecen entender que la salvación no es el resultado de las buenas obras, buenas obras son el resultado de la salvación. Esto era aquella diferencia que dividió a los Cristianos del Romanistas en el siglo dieciséis, y es que la diferencia que divide a los Cristianos de los Romanistas en el siglo veintiuno.
 
Sproul: Era crucial que los que estuvieron implicados en la Reforma Protestante cuidadosamente definieran lo que significa la fe salvadora. Así que ellos volvieron e hicieron sus estudios en el Nuevo Testamento...
 
ROBBINS: Lo que Sproul cuenta hace que suene como que los reformadores no sabían lo que estaban hablando: Después que la Reforma comenzó, después que "líderes santos de la Iglesia Católica Romana" había reaccionado adecuadamente a la polémica de los reformadores, "creencia fácil", los reformadores tuvieron que volver a estudiar el Nuevo Testamento. Esto no es historia, es ficción.
 
Sproul: ... específicamente sobre la palabra griega pistein, que quiere decir creer, y ellos fueron capaz de aislar tres aspectos distintivos de fe bíblica. El primero es el término latino notitia: creer en los datos o la información.
 
¿Ficción latina o Verdad griega?
 
ROBBINS: Dejenme hacer lo que debería ser una pregunta obvia: ¿Por qué de repente Sproul cambio del griego al latín?¿Cómo consigue él la palabra latina notitia de la palabra griega pistein?  La Biblia no fue escrita en latín.De pistein uno puede conseguir palabras afines griegas, palabras Bíblicas como pistis y pisteuo, pero no notitia.La palabra notitia  no se encuentra en el griego del Nuevo Testamento,  pero
podría ser encontrada en su traducción errónea latina llamada la Vulgata, que es la Biblia oficial de la Iglesia Católica Romana. Pero Sproul nos ha dicho que "los que estuvieron involucrados en la Reforma", "hicieron sus estudios en el Nuevo Testamento." Los reformadores no confiaron en una traducción errónea latina;ellos estudiaron los manuscritos griegos. Los términos en latín y el análisis de la fe que Sproul ofrece
no se han obtenido de la Escritura,sino de alguna otra fuente. Irónicamente, Sproul, incluso entiende mal el latín. Notitia no significa "creer en los datos o la información." Se refiere a la comprensión, no al creer.Lo que  Sproul cuenta de la fe salvadora no se ha tomado de la Escritura, sino que es incoherente, y comienza con su mala interpretación tanto de la palabra griega pistein y los términos latinos que prefiere utilizar.
 
Sproul: Se trata de una comprensión intelectual. No se puede tener fe en nada, la fe tiene un contenido. Usted tiene que creer algo o confiar en alguien.
 
ROBBINS: Tenga en cuenta que Sproul aquí utiliza los verbos "creer" y "confiar" indistintamente, como sinónimos. Esto es teología sana, así como también buen Ingles. La creencia, es decir, la fe (sólo hay una palabra en el Nuevo Testamento para creer, pistis) y la confianza son lo mismo, son sinónimos.  Si usted cree lo que una persona dice, usted confía en él. Si usted confía en una persona, usted cree lo que él dice.
Si usted tiene fe en él, usted cree lo que dice y confía en sus palabras. Si confía en un banco, usted cree en sus reclamaciones de ser seguro. Estrictamente hablando la confianza, es la creencia de proposiciones en el tiempo futuro, tales como "él será bueno para mí" o "este banco va a mantener mi dinero seguro." Esto es importante, porque el análisis incorrecto de Sproul de la fe salvadora, su división es en tres partes, la tercera parte que es la confianza, depende de negar que creer y confiar son la misma cosa. Pero aquí correctamente implica que son lo mismo mediante el uso de las palabras de manera intercambiable.
 
Sproul: Cuando decimos que una persona es salvada por la fe, algunas personas dicen, No importa lo que usted cree, con tal de que usted sea sincero. Eso no es lo que la Biblia enseña.  Importa profundamente lo que usted cree. ¿Y si yo creyera que el diablo era Dios? Esto no me salvaría. Debo creer la información correcta.
 
ROBBINS: Esto es absolutamente cierto. La fe que salva es la fe en la verdad, no falsedades, y no sólo una verdad ya sea al azar, pero la verdad acerca de Jesucristo y su obra. La información correcta es crucial para la fe salvadora. El mensaje del Evangelio, la Buena Nueva, es esencial. Observe que las noticias, la información, la doctrina, la enseñanza, es siempre y sólo intelectual y propositiva. Está destinado a ser
comprendido. No es sentido, experimentado, o emotivo.
 
Sproul: El segundo aspecto de la fe es lo que ellos llaman assensus o asentimiento intelectual.
 
ROBBINS: ¿Quiénes son "ellos" que dividen a la fe salvadora, como todas las Galias, en tres partes? Los escritores del Nuevo Testamento no lo hicieron así. Sproul no ha fijado un solo versículo de la Biblia para apoyar sus especulaciones acerca de la fe. Los Cristianos en los bancos tienen que darse cuenta que los teólogos que sustituyen los términos latinos por los griegos, y dividen la fe salvadora en tres elementos no
son interpretes de la Escritura, están leyendo en ella algo que no está allí. Tal vez es por eso que utilizan un lenguaje que no está allí tampoco. Se trata de ventriloquia y los ventrílocuos hacen a los autores Bíblicos hablar la lengua de la Iglesia latina.
 
 
Falsificación de Santiago, Negando el Poder del Evangelio.
 
Sproul: Tengo que convencerme de la veracidad del contenido. Según Santiago, incluso si estoy consciente de la obra de Jesús, convencido intelectualmente que Jesús es el Hijo de Dios, que murió en la cruz por mis pecados, y que resucitó de entre los muertos, yo en ese momento cumplo los requisitos para ser un demonio.
 
ROBBINS: Aquí la ventriloquia teológica de Sproul es flagrante, ya que Santiago no dice ninguna de estas cosas. Tenga en cuenta que Sproul en realidad no cita a Santiago, él pone sus propias palabras en la boca de Santiago. Esto es lo que Santiago dice en realidad: "Tú crees que Dios es uno bien haces También los demonios creen - y tiemblan..!" Santiago no dice nada acerca de cualquier demonio creer que Jesús "murió
en la cruz por mis pecados, y que resucitó de entre los muertos." Santiago menciona sólo la creencia en un Dios - monoteísmo. Puesto que la creencia en un Dios es la creencia de una proposición verdadera, Santiago dice, "Haces bien". Sin embargo, el monoteísmo no es la creencia que salva, porque no es acerca de Jesucristo y su obra.
Lo que es aún peor que la falsificación gruesa de Sproul de Santiago es su negacion del poder del Evangelio. La creencia que Sproul dice que "califica [a alguien] para ser un demonio" es, según el Espíritu Santo, el Evangelio: "Por otra parte hermanos, os declaro el evangelio que os prediqué, que también ha recibido y en el que de pie, por el cual también sois salvos..... Porque yo entregado a usted en primer lugar lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, y que fue sepultado y que resucitó al tercer día según las Escrituras "(1 Corintios 15:1-4). Pablo dice que estas proposiciones son "el Evangelio," y que por ellas, "usted es salvado."A los Romanos escribe: "Porque no me avergüenzo del Evangelio de Cristo, porque es el poder de Dios para salvación a todo aquel que cree ... porque en él la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo vivirá por la fe "(Romanos
1:16-17). Sproul, contradiciendo a Pablo, dice que estas proposiciones califican a cualquier persona que las cree  "para ser un demonio."
 
Sproul: Los demonios reconocen a Jesús, y el diablo mismo se sabe la verdad de Cristo, pero él no tiene la fe salvadora.
 
ROBBINS: Tenga en cuenta que Sproul está discutiendo assensus no notitia. Según Sproul, el diablo es completamente ortodoxo, por lo menos en la doctrina de la salvación: "El diablo se conoce la verdad de Cristo" y esto no es sólo la "conciencia o comprensión intelectual" (notitia), sino también asentimiento (assensus).El propio diablo asiente a la verdad de Cristo. “El diablo mismo "sabe", "es consciente de," y está "intelectualmente convencido" de la "verdad de Cristo." Pero todavía "no tiene la fe salvadora." Así, en la soteriología de Sproul, entender y creer la "verdad de Cristo" no  puede salvar. Notitia más assensus juntos no constituyen la fe salvadora, y no tienen ningún poder para salvar. Según Sproul uno puede entender y creer el Evangelio y todavía ir al infierno. Se trata de un rechazo completo de lo que la Biblia enseña acerca de la fe y la salvación.
 
Confiar y Obedecer.
 
Sproul: El elemento crucial, la parte más vital de la fe salvadora en el sentido bíblico, es el de la confianza personal.
 
ROBBINS: Sproul aquí introduce un tercer elemento de la fe salvadora, la "confianza personal". Esto, dice, es el más importante de los tres. Uno hubiera pensado que el "elemento fundamental, la mayor parte vital de la fe salvadora" es el Evangelio, la Buena Nueva, pero Sproul dice que no lo es. Según la Escritura, que es el Evangelio que nos salva. El Evangelio es "el poder de Dios para la salvación." Santiago, quien Sproul
grotescamente falsifica, se refiere a "la palabra implantada, la cual es capaz de salvar vuestras almas." La Palabra es eficaz, poderosa y salva. Pero Sproul dice que el "elemento crucial, más vital de la fe salvadora ... es la confianza personal". Anteriormente había utilizado las palabras "creer" y "confiar" indistintamente,
como sinónimos. Ahora, dice, la confianza personal es un elemento de la fe salvadora diferente y en adicion a la comprensión y el asentimiento.
 
Sproul: El término final es fiducia, refiriéndose a un compromiso de fiduciario por el cual puse mi vida en el regazo de Jesús.
 
ROBBINS: En ninguna parte en la Escritura se nos manda a poner nuestra vida "en el regazo de Jesús." Nadie, ni siquiera, sospecho, Sproul sabe lo que esta forma retórica extraña significa. La orden bíblica es creer  el Evangelio y el Evangelio es la Buena Nueva, es decir, información,  proposiciones acerca de Cristo Jesús: "Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo." "Las palabras que me dirijo a ustedes: son espíritu y son vida." No hay una palabra en la Biblia sobre el regazo de Jesús.
 
Sproul: Confío en él y él solo para mi salvación.
 
ROBBINS: Confiar en una persona, como vimos anteriormente, es creer lo que dice, y creer lo que dice es confiar en él. En otras palabras, no hay tal cosa como la "confianza personal" que es diferente o mejor que entender y creer sus palabras. Los Judios incrédulos del tiempo de Jesús había inventado una doctrina  no-proposicional de la "confianza personal" (ellos se anticiparon al filósofo judío del siglo 20 Martin Buber y
muchos otros teólogos), y Jesús los reprendió por ello: "No penséis que voy a acusarlos ante el Padre, hay uno que os acusa - Moisés, en quien usted confía Porque si creyeran en Moisés, en mi creerían, porque él escribió de mí. Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo van a creer mis palabras? " (Juan 5:45-47). Jesús pone de manifiesto, mediante el uso de las frases en aposición y de modo intercambiable que "creer en Moisés" significa "creer sus escritos," y "creer en mí" significa "creer mis palabras." Los Judios apóstatas profesaban una "confianza personal" en Moisés, a pesar de que no creian a sus escritos. Elogiaban a los profetas, adornaban sus tumbas, y no asentían  a sus doctrinas. Los Judios apóstatas, al igual que muchos teólogos contemporáneos, intentan separar a personas de sus proposiciones. Confiaban en Moisés, pero no creían a sus escritos. Elogiaron a Moisés y rehusaron asentir a sus proposiciones. Por haber rehusado a asentir a las palabras de Moisés fueron condenados.
En la opinión general bíblica, y en la lengua corriente  confiar y creer no son dos acciones mentales diferentes, y cualquier teología judía o latina que trate de hacer que lo sean no es bíblica. En la soteriología de Sproul no es posible "creer en Cristo y solo en él para mi salvación", debido a que el "más importante, elemento vital de la fe salvadora," el elemento que la hace salvar, no es Cristo en absoluto. En cambio, un
estado psicológico indefinido e indefinible que  no es ni el asentimiento ni el conocimiento, pero es diferente de ambos, es crucial y vital. Si este estado psicológico es el "más importante", entonces debemos asegurarnos de que "confiemos" y "confiemos suficiente "para ser salvo. Debemos centrarnos, no en Cristo, sino en nuestro propio estado psicológico. La salvación ha sido devorada en el subjetivismo.
 
Sproul: Ese es el elemento esencial, e incluye al intelectual y el mental.
 
Robbins:La confusión de Sproul empeora: Es la confianza  un tercer elemento distinto en la fe o no? Si se trata de un elemento distintivo, no puede incluir los otros dos. Además, son "el intelectual y el mental" diferente? Si es así, ¿cómo? Para este punto, Sproul ha distinguido tres elementos en la fe salvadora: notitia, assensus y fiducia. Él dice que los demonios y los hombres puedan comprender y asentir  al Evangelio y todavía ir al infierno. Ahora dice que la fiducia "incluye" el "intelectual y mental." Si ese es el
caso, entonces fiducia parece ser sinónimo de fe, el término que se supone Sproul este definiendo. Si ese es el caso, Sproul no ha ofrecido una definición de la confianza o la fe salvadora, sino una tautología. Si fiducia incluye los tres elementos, fiducia es fides, entonces todavía no sabemos qué es la fe.
 
 
¿Qué es el corazón?
 
Sproul: Pero [la confianza personal] va más allá de eso ["el intelectual y el mental"] al corazón y a la voluntad con el propósito de que  la persona entera sea alcanzada en esta experiencia que llamamos la fe.
 
ROBBINS: En primer lugar, en la Biblia no hay diferencia entre el corazón y la cabeza (o la mente). Cuando Dios creó al hombre, hizo sólo dos cosas: su cuerpo y su mente (ver Génesis 2). Dios sopló en el cuerpo de polvo, y fue el hombre un alma viviente. Es la mente del hombre que es la imagen, el aliento, de Dios. La mente, el alma, el corazón, el espíritu no son diferentes partes del hombre, son sinónimos. Además, la voluntad no es una facultad independiente, lo que los teólogos y filósofos confundidos han hecho es
cambiar subrepticiamente una actividad de la mente, un acto de la voluntad, en una entidad, la voluntad. (Ellos han hecho lo mismo con la capacidad de memoria o el recuerdo) Es la "persona completa", es decir, la mente, que quiere y recuerda. La Biblia no enseña la psicología de las facultades del siglo XIX, sino que enseña que el hombre es una criatura unitaria. Es el corazón, el hombre mismo, que piensa, razona,
planea, decide en su voluntad, recuerda, y sufre. El hombre es una criatura unitaria, no varias facultades distintas. Busquen los versos bíblicos sobre el corazón y la mente. Gordon Clark lo hizo, y publicó los resultados en su libro La religión, la razón y la revelación hace 45 años. Pastores teólogos, y profesores de seminario han hecho caso omiso de su análisis de cientos de versos desde entonces. La descripción de la
salvación por fe de Sproul es equivocada porque ni lo obtiene de la Biblia ni se basa en la visión bíblica del hombre.
 
Segundo, la fe salvadora no es "una experiencia" en la cual los Cristianos son "alcanzados.” La Escritura no sabe nada del experiencialismo de Sproul. La fe salvadora, de acuerdo a la Escritura, es la comprensión y asentimiento al Evangelio. Es la comprensión a proposiciones - tales como "Jesús murió en la cruz por los pecados de su pueblo" - y estar de acuerdo que estas  proposiciones son verdaderas. Ningún hombre natural puede creer en el Evangelio. Algunos hombres naturales no pueden ni siquiera entenderlo. Sólo Dios da a los hombres el don de creencia, y tal creencia es totalmente un acto de la mente. La mente, que es la persona en su totalidad, entiende; la mente, que es la persona en su totalidad, asiente o esta de acuerdo. Es por eso que las Escrituras se refieren a la salvación como "llegar al conocimiento de la verdad" y hace hincapié en la importancia del pensar, de la predicación, y de la comprensión de la Palabra. No hay ningún mandamiento en la Escritura que seamos "atrapados” en alguna experiencia con el fin de ser salvos. Hay muchos mandatos en las Escrituras a entender y creer la Palabra de Dios. La fe salvadora, al contrario de lo que dicen muchos teólogos, es la simple fe como de niño. Se trata simplemente de entender la Buena Nueva y aceptarlo como cierto.
 
"La fe" en las Confesiones Reformadas
 
Sproul (como todos los ancianos de la ACC y OPC) ha jurado solemnemente que él cree la Confesión de Fe de Westminster. Sin embargo, la Confesión de Westminster no define la fe salvadora como Sproul lo define. Esta tricotomía latína no es confesional, ni bíblica. Haciéndose eco de las Escrituras, la Confesión de Westminster llama a la fe "el acto de creer."
 
En su libro ¿Qué es la fe salvadora? El Dr. Gordon Clark probó decenas de versos en los que el Espíritu Santo usa la palabra pistis y sus afines. No hay otro teólogo moderno Reformado que haya hecho esto, y muchos teólogos y pastores siguen como loro los que han escuchado en el seminario acerca de la fe, en lugar de estudiar la Biblia. En su respuesta a la pregunta:  
¿Qué es la Fe? El Dr. Sproul no cita un solo versículo de la Escritura, y cuando se refiere a Santiago, lo  distorsiona totalmente .De acuerdo a la Escritura,  fe y creencia son lo mismo (pistis), y la salvación por fe es asentir a la verdad del Evangelio - nada más y nada menos.

http://trinityfoundation.org/journal.php?id=238

Traducido por: David Menendez

Soli Deo Gloria!
14/05/2011 21:27. emperadordesnudo #. Fe. Hay 1 comentario.

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Reprobación!

Reprobación

Hablando de los que han sido "preparados para destrucción", pasamos ahora a la doctrina de la reprobación. Se puede llamar a esta doctrina el lado negativo de la predestinación, de modo que mientras que en la elección  Dios elige a quien El salva, en la reprobación  El elige a quien condena.

Dado que  en nuestro pasaje Pablo hace hincapié en el lado positivo de predestinación, o elección, y ya que he hablado y he defendido la doctrina de reprobación en otra parte, yo habría sido justificado en pasar sin tratar con el tema aquí. Sin embargo, aunque  el énfasis está en la elección, algunos comentaristas no pueden resistir al impulso pecador de negar la otra doctrina bíblica, y entonces ellos toman esta oportunidad para afirmar que aunque La escritura enseña la elección (aunque ellos tienen una comprensión falsa incluso de esta doctrina), sin duda  esto no enseña la reprobación. Así que aquí voy a ofrecer un breve debate sobre el tema.

Por ejemplo, Arthur Patzia escribe, “ la elección a la salvación no implica que Dios, entonces, predestina al resto de la humanidad a la condenación.”24
 
Correcto, ¿quizás esta es su propia idea de condenación?  Igual que, William Macdonald escribe, “ La biblia nunca ensena que Dios elige al hombre para que se pierda. “25

En cuanto a la doctrina de la elección y la herejía del libre albedrío, algunos calvinistas y teólogos reformados de nuevo comprometen con suposiciones no bíblicas en cuanto a la doctrina de la reprobación. Por ejemplo R.C. Sproul escribe:


“La idea reformada enseña que Dios positivamente o activamente interviene en las vidas de los elegidos para asegurar su salvación. El resto de la humanidad Dios los deja solos. El no crea la incredulidad en sus corazones. Esa incredulidad ya esta ahí. El no los fuerza a pecar. Ellos pecan por su propia decisión. En la idea del calvinismo el decreto de la elección es positivo; el decreto de la reprobación es negativo.”26

Junto con muchos otros, el agrega esto: “confirmar la reprobación activa es confirmar  hyper-calvinismo,  sub- calvinismo, y hasta anti-calvinismo.” 27

24
Arthur G. Patzia, Efesios, colosenses, filemon ( nuevo comentario bíblico internacional);
Hendrickson Publicadores, 1990; p. 152.
25
William MacDonald, comentario biblico creyente; Thomas Nelson Publicadores, 1995; p. 1908.

26
R.C Sproul, chosen by God; Tyndale Casa Publicadores, 1986; p. 142-143.

27
lbid., p. 142.

Contra los susodichos escritores y otros como ellos, afirmo que la Escritura enseña a ambos, 
la elección y la reprobación, y que tanto la elección como la reprobación son activos y 
incondicional. 

Además de las escrituras, yo encuentro confirmación en los escritos de los reformadores por ejemplo, para citar a Lutero de nuevo, el mantiene que los reprobados, y aun el diablo mismo, son “ el trabajo de Dios,” y entonces están en el mismo sentido objetivo del poder divino y acción “ igual que todo el resto de las criaturas y acciones. “ aunque Dios” se mueve y trabaja” para operar estos instrumentos de maldad para sus propios justos propósitos, y no previniéndolos de hacer el mal:
para que aquello que llamamos el remanente de la naturaleza en los malvados y satanás, siendo criatura y trabajo de Dios, no esta menos sujetada a la divina omnipotencia y acción que todo el resto de las criaturas de Dios y acciones. Porque Dios se mueve y trabaja en todo, el se mueve y trabaja por necesidad aun en satanás y los malvados.... Aquí puede ver que cuando Dios obra en y por los malos,el resultado son malas acciones de los últimos; pero Dios, aunque el hace mal por medio de hombres malos, el no puede ser malo el mismo, porque el es bueno, y no puede ser malo;pero utiliza los instrumentos de maldad, que no pueden escapar el impulso y movimiento de su poder. La culpa que representa el mal se hace cuando Dios se mueve para acción se encuentra en estos instrumentos, que Dios no permite cambiar .Por eso es que el hombre impío no puede dejar de errar y de pecar siempre, porque bajo el impulso del poder divino que está no les permite estar inactivos sino que quiere, desea y actúa de acuerdo a su naturaleza.”29


En cuanto a la dureza del corazón de Faraón, Sproul escribe, "el endurecimiento activo implicaría la intervención directa de Dios en las cámaras interiores del corazón de Faraón ", así que en su lugar afirma el "endurecimiento pasivo." 30


pero Lutero escribe:Así que el endurecimiento de Dios de Faraón es forjado de esta manera: 
Dios se presenta desde el exterior de su corazón malvado que, por naturaleza, odia, al mismo tiempo, 
le sigue por la acción omnipotente para moverse dentro de él la mala voluntad que encuentra allí.
Faraón, con motivo de la villanía de su voluntad, no puede dejar de odiar lo que se le opone, y la confianza de su propia fuerza, y que crece tan obstinada que no quiere escuchar ni reflexionar, sino que es arrastrado en las garras de Satanás como un furioso loco.


30
sproul, p. 144.

Lutero dice que es verdad que Dios se mueve dentro de Faraón. Pero él también se refiere a "la mala voluntad que encuentra allí."31 
Esto suena como Sproul cuando se refiere "a la maldad que ya existe"32 pero no significan lo mismo. Cuando se habla de Judas, Lutero deja claro que "la mala voluntad que encuentra allí", llega allí: "Es cierto que Judas actuó de buena gana, y no por obligación, pero su voluntad fue la obra que Dios trajo a la existencia por medio de su omnipotencia, como todo lo demás. " 33

En otras palabras, es cierto que los réprobos pecan voluntariamente , en el sentido de  su decisión de pecado. Pero esta disposición o esta decisión es la obra que Dios trajo a la existencia por su omnipotencia,como todo lo demás ;esto no suena muy pasivo,  pero si  esto todavía no es suficientemente claro, Lutero escribe lo siguiente:Pablo enseña que la fe y la incredulidad llegan a nosotros por ninguna obra de nosotros, sino por el amor y el odio de Dios.34  

La voluntad del rey no puede escapar a la acción del Dios omnipotente por el cual todas las voluntades de los hombres, buenos y malos, se mueven a  voluntad y acción. 35

Lo que quiero afirmar y mantener es lo siguiente: que cuando Dios obra, aparte de la gracia de su Espíritu, Él hace todas las cosas en todos los hombres, incluso en los impíos;pues sólo Él se mueve, obra el actuar, e impulsa el movimiento por su omnipotencia,de todas esas cosas que sólo él creó,ellas no pueden ni evitar ni modificar dicho movimiento,sino que siguen necesariamente y obedecen, cada cosa según la medida que Dios les ha dado poder. De este modo todas las cosas, incluso los impíos, cooperan con Dios.36

Como dice Pablo. “ todos eramos hijos de ira, tanto como los otros” (efes. 2.3), creado por Dios mismo por una semilla que había sido corrupta por el pecado de un hombre, Adán.

31
lutero, p.207.
32
 "Los que son moderadamente versado en las Escrituras vemos que en aras de la brevedad he presentado sólo unos pocos de los muchos testimonios. Sin embargo, de estos es más que evidente que balbucean y hablar absurdamente que, en lugar de la providencia de Dios, el permiso sustituto desnudo - como si Dios se sentó en una torre de observación a la espera
eventos fortuitos, y sus juicios por lo tanto dependía de la voluntad humana .... Y seguramente menos que trabajó internamente en la mente de los hombres, no habría razón se ha dicho que quita el habla de la verdad, y la prudencia de los viejos (Ezequiel 7:26), que quita el corazón de los príncipes de la tierra para que puedan pasear en los residuos sin caminos (Job 12:24 )..." (Juan Calvino, Institución de la Religión Cristiana, La Prensa de Westminster;
p. 231).
33
lbid., p.213.
34
lbid., p. 228-229.
35
lbid., p. 259.
36
lbid., p. 267.
37
lbid., p. 314.

De nuevo Lutero habla en verdad  de Dios trabajando y moviéndose “ la malvada voluntad que el encuentra ahí, “ eso es, el habla de los malvados teniendo una naturaleza mala, y es en esta mala voluntad que Dios trabaja y se mueve. Pero Lutero no quiere decir lo mismo que Sproul cuando dice que la maldad ya “ esta ahí, “ como que si Dios no tiene nada que ver el estar ahí. Por el contrario, Lutero se refiere a esta naturaleza mala como un “poder dado por Dios”, y aquellos que son malos por naturaleza han sido “creados por Dios mismo.” En otras palabras, la maldad ya “esta ahí” solamente relativo a lo que Dios activamente ha hecho “ahí” antes.38

Esta es la posición de Lutero el reformador. En cuanto a Calvino, encontramos lo siguiente en sus escrituras:" Ahora una palabra concerniendo los reprobados, con quien el apóstol esta en la misma ves preocupado. Como Jacob, no mereciendo nada por buenas obras, es tomado en gracia, así Esaú y no teniendo culpa por ningún crimen, es odiado ( Romanos 9: 13). Si llevamos nuestra mirada a las obras, hacemos errar al apóstol,  como si no vio lo que es bastante claro a nosotros! Ahora, que se pruebe que él no lo vio!,  porque el enfatiza el punto que aunque ellos no habían hecho nada bueno ni malo, uno fue elegido y el otro rechazado. Esto es para demostrar que el fundamento de la predestinación divina no está en obras. A continuación, cuando se le planteó la objeción, si Dios es injusto,no hace uso de lo que habría sido la defensa más segura y clara de su justicia, que Dios recompensó a Esaú de acuerdo a su propia intención maligna. En cambio, se contenta con una solución diferente, que los reprobados son levantados a fin de que a través de ellos la gloria de Dios se manifieste. Por último, agrega la conclusión de que "Dios tienen misericordia de quien quiere, y él endurece a quien quiere "[Rom. 9:18]  ¿Ves como Pablo atribuye las dos a la decisión de Dios solamente? Y, entonces, no podemos determinar una razón porque el concede misericordia a algunos, excepto que le plazca a El, tampoco debemos tener ninguna razón para rechazar a otros, con excepción a Su voluntad. Porque cuando es dicho que el endurece o muestra misericordia a quien el quiere, Los hombres son advertidos por esto que no busquen causa fuera de Su voluntad.39

Aquí han recurrido a la distinción entre voluntad y permiso.  

38
Es de esta perspectiva que debemos entender un numero de expresiones pasivas bíblicas como, “ por lo tanto Dios los entrego a deseos pecaminosos de sus corazones” ( romanos 1: 24) este lenguaje pasivo es literalmente verdad, pero solamente relativo a algo que Dios ya activamente hecho. Así que cuando no hablamos relativamente, pero absolutamente, para que podamos referirnos a algo que ya “esta ahí” llega “ahí” en primer lugar, entonces deberíamos hablar de la acción de Dios como activa y no pasiva.
39
calvino, institutes; p. 946-947.

Con esto se sostiene que los malvados perecen porque Dios lo permite, no porque él así lo quiere. Pero ¿por qué vamos a decir "permiso" a menos que sea porque Dios así lo quiere? Sin embargo, no es probable que el hombre traiga la destrucción sobre sí mismo a través sí mismo, con el permiso sólo de Dios y sin ningún tipo de ordenación. Como si Dios no estableciera la condición en cual El quiere ser Soberano para hacer  con sus criaturas! No me detendré, entonces, simplemente para confesar con Augustin que “ la voluntad de Dios es la necesidad de todas las cosas, “ y que lo que él ha querido  por necesidad vienen a pasar, como las cosas que ha previsto realmente sucederá.” 40

Hay muchos mas pasajes en losescritos de los reformadores, pero no es necesario apilar mas citas. Esta claro que no niegan sino enseñan que la reprobación, como elección, es activa y incondicional. Pero, ¿ahora quien es reformado? Y, ¿quien es calvinista? Sproul mantiene que en los reprobados, la maldad ya esta ahí como que si Dios no la puso ahí-pero entonces¿ Como llego ahí? ¿Hay otro creador? El Dice que Dios los “deja así mismos” los reprobados pecan por su “propia decisión” pero ¿hay otro principio metafísico omnipotente o poder por el que los reprobados funcionan? Reprobación pasiva puede solamente seguir de una forma de dualismo, y posiblemente una teoría imposible de una generación espontanea, pero el cristianismo teista necesariamente implica elección activa y reprobación activa, porque nada puede pasar aparte de la voluntad y poder activo de Dios. No todos los recientes calvinistas y teólogos reformados piensan como Packer y Sproul. Por ejemplo, G.H. Kersten escribe: 
"De las escrituras citadas es muy evidente que la reprobación es más que dejar una mentira en el estado donde cayo. Es una predestinación del estado de perdición, de los ángeles y los hombres, porque también Dios determinó a decreto algunos de los ángeles a perdición, reservándolos en cadenas eternas en oscuridad hasta el juicio del gran día. Los reprobados son nombrados , ordenados, y preparados para destrucción...reprobación entonces no es un  decreto más pasivo que lo que la elección es; es un decreto activo. La causa de la reprobación no se encuentra en cualquier cosa fuera de Dios,
ni siquiera en el pecado, sino en la soberanía absoluta de Dios .... Así
la reprobación es el decreto independiente de Dios desde la eternidad, el
soberano, el decretar el mismo Dios. Es un acto de la voluntad,del buen gusto del Padre... Es un acto del buen placer de Dios...pecado, incredulidad, dureza, y cualquier otra cosa es mencionada como una razón para el justo juicio de Dios, todo sigue al decreto de Dios, y no es la causa del decreto. Dios es soberano en la elección, pero también en la reprobación. Los dos dependen solo del placer soberano de Dios,

40
libid., p. 956.

y siendo el decreto de Dios no pueden depender en alguien o algo fuera de la voluntad de Dios... Como las eleccion no es general, tampoco la reprobación .... Se trata de ciertas personas, que sólo Dios conoce por su nombre.."41

Sin embargo, aunque hemos enseñado que la reprobación activa es coherente con el calvinismo y la teología reformada, estamos más interesados con lo que la Escritura tiene que decir. En este sentido Pablo escribe lo siguiente:
Rom 9:10  Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre 
Rom 9:11  (aunque aún no habían nacido sus hijos, ni habían hecho bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras de la ley sino por el que llama), 
Rom 9:12  le fue dicho a ella: El mayor servirá al menor. 
Rom 9:13  Como está escrito: A Jacob amé; mas a Esaú aborrecí. 
Rom 9:14  ¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? ¡En ninguna manera! 
Rom 9:15  Porque a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia; y me compadeceré del que yo me compadezca. 
Rom 9:16  Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. 
Rom 9:17  Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y que mi nombre sea predicado por toda la tierra. 
Rom 9:18  De manera que del que quiere tiene misericordia; y al que quiere endurecer, endurece. 
Rom 9:19  Me dirás entonces: ¿Por qué, pues, inculpa? porque, ¿quién ha resistido a su voluntad? 
Rom 9:20  Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques contra Dios? ¿Dirá lo formado al que lo formó: Por qué me has hecho así? 
Rom 9:21  ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? 
Rom 9:22  ¿Y qué si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira, preparados para destrucción; 
Rom 9:23  y para hacer notorias las riquezas de su gloria para con los vasos de misericordia que Él preparó de antemano para gloria, 
Rom 9:24  a los cuales también ha llamado, aun a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles? 42

41
G.H. Kersten, dogmáticas reformadas; libro reformado holandés y comité de publicación, 1980; p.
137-138. Antes yo niego la elección colectiva y afirmo la elección individual, y aquí Kersten, como yo también,
rechaza reprobación colectiva en favor de reprobación individual.
42
muchos otros pasajes bíblicos afirman reprobación activa, pero no podemos tomar el tiempo para examinarlos aquí.
Por ejemplo, ver 1 pedro 2: 8. Wayne Gurden escribe, “ este verso no simplemente dice que Dios destina, el hecho que los que desobedecen se tropezaran, pero habla en vez de Dios destinando algunas personas a desobedecer y caer: como si fueran destinados hacer’’’ ( teología sistemática; casa publicadora Zondervan, 1994; p.
685)

De este pasaje podemos derivar por lo menos 4 puntos que son relevantes a nuestra discusión sobre la elección y reprobación.
Primero, reprobación es escritural. Contrario a los argumentos de algunos comentaristas que reconocen elección pero niegan la reprobación, la Biblia enseña las dos, y los enseña en el mismo pasaje aquí.
Segundo, la reprobación es individual. Contrario a los argumentos de algunos que insisten que la reprobación debe ser colectiva aunque sea de la Escritura, Pablo habla de Jacob y Esaú como individuos,no como las naciones que se levantarían de ellos, pero “los gemelos.”43
Tercero, reprobación es incondicional. Cuando se discute la divina elección, ya hemos hablado sobre la base de este pasaje que la elección a salvación es incondicional. Eso es, Dios seleccionó a los individuos para salvación no porque se haya visto algo en ellos de ante mano. Pero Pablo habla también hablando sobre reprobación en este mismo pasaje, y en la misma manera; entonces, reprobación es incondicional en el mismo sentido que la elección es incondicional. En la luz de esto, Wayne Gruden descaradamente difama Las Escrituras y vergonzosamente las reta cuando escribe, “ entonces en la presentación de la escritura la causa de la elección descansa en Dios, y la causa de la reprobación descansa en el pecador.”44
Esto es anti-bíblico e imposible. Pablo dice que Dios a decidido tratar a Jacob y a Esau diferente “ antes que los gemelos nacieran o hubieran hecho algo bueno o malo. “ así como la elección no esta basada en “nada bueno” en la persona,la reprobación no esta basada en “nada... malo” en la persona, como que si la persona puede crear y operar el mismo, con Dios pasivamente viéndolo. Como un veterano profesor de teología, Grudem debería al menos tener la claridad de mente para hacer la simple distinción hecha por Kersten, quien escribe, “ pecado no es la causa meritoria del castigo. La causa determinadora del estado de reprobación es la soberanía de Dios.”45
Esto es mejor, pero todavía algunas personas distorsionan aun esta declaración, yo agregaría que la causa determinadora de esta causa meritoria (pecado) ella misma es la soberanía de Dios. Grudem debe haber leído lo que citamos antes de Calvino; “ si, entonces, no podemos determinar una razón del porque el autoriza misericordia a la suya, excepto que lo satisfaga, tampoco deberíamos tener alguna razón para rechazar a otros, otra que no sea su voluntad. Porque cuando es dicho que Dios endurece o muestra misericordia al quien el quiere, los hombres son advertidos por esto para buscar no causa fuera de su voluntad. “ Si el no esta de acuerdo con Calvino, entonces debería decirlo y entonces establecer su desapruebo, pero como es, su posición deshonra a Dios, difaman las escrituras , confunde al que no sabe, y pierde nuestro tiempo.

43
señalando nuestra discusión anterior que la soberanía de Dios sobre grupos presupone su soberanía sobre individuos, así también como elección colectiva ( como un intento para negar elección individual) es locura.
44
Grudem, teología sistemática; p. 686.
45
Kersten, p. 138.

Cuarto, reprobación es activa. Muchas personas argumentan que aunque reprobación esta en la escritura y es individual, debe de ser sin duda un decreto pasivo; aunque, la escritura enseña lo contrario. Pablo escribe que aunque algunos son “ preparados en avance para gloria,” otros son “ preparados para destrucción.” por causa de consideraciones gramáticas pero también sus opiniones teológicas, algunos han sugerido que a lo mejor “ preparado para destrucción” es hecho en el sentido pasivo, para que sea como si los reprobados se preparan así mismo para destrucción. aunque, una variación en expresión no siempre significa una variación en sentido. Por ejemplo, supón que yo diría, “ yo compre este libro para mi mismo; el otro fue comprado para mi amigo, o aun peor, el segundo libro se compro así mismo para mi amigo. El contexto claramente enseña que yo compre los dos libros-uno para mi, y el otro para mi amigo.
La falsa interpretación parece que necesita el uso constante de expresiones regidas. En ves de decir, “ yo compre este libro para mi mismo, pero el otro fue comprado para mi amigo, “ yo debería requerir siempre a decir, “ yo compre este libro para mi mismo, y compre el otro par mi amigo.” William Strunk hubiera preferido la segunda versión todo el tiempo.46

Pero de otra manera,¿ Por qué yo debería someterme a este requerimiento cuando el contexto es suficientemente claro para determinar el significado, a menos que los intérpretes no quieran aceptar el significado claro? Dicho esto, el contexto de Romanos 9 es el siguiente. Pablo escribe en el versículo 18, “ entonces Dios tiene misericordia en quien el quiere, y el endurece a quien el quiere endurecer. “ no dice que las personas se endurecieron ellos mismos. Muchos quieren hacerle decir esto, pero no lo dice.. Entonces, Pablo escribe en el versículo 21, “ no tiene el alfarero el derecho de hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? “ seguramente los vasos no se hacen así mismos! Pero este es el contexto que Pablo nos da a nosotros, por el que debemos entender la expresión, “ preparados para destrucción” 9v.22). Para agregar, Dios dice, ’ a Jacob ame, y a Esau aborrecí”(v.13). Esto también indica que la reprobación es tan activa como la elección, que tanto como Dios decidió tratar a Jacob de una manera sin basar esta decisión en nada encontrado en Jacob, Dios decidió tratar a Esau de una manera también sin basar esta decisión en nada encontrado en Esau. Como si cambiara algo, los comentaristas se apresuran a sugerir que “ odio aquí significa simplemente “ amar menos.” Bien, ¿pero que significa eso? ¿Y cuánto menos? Amo la espinaca, pero la berenjena la amo menos. ¿Cuánto menos? La odio. Muchos teólogos reformados enseñan que la diferencia entre elección y reprobación es donde Dios debe activamente seleccionar y llamar a los elegidos para salvación, pero pasar por alto a los reprobados, como que si esto exonera a Dios de un horrible y vergonzoso crimen. Pero reprobación activa no es crimen ,es el juicio de Dios para revelar su ira
y su poder (v. 22), y para mostrar su misericordia hacia los elegidos (v. 23), todo pora Su Gloria.

46
William Strunk, jr., E.B. White, los elementos de estilo, Cuarta edición; Allyn & Bacon, 2000; p. 18.

Todas las cosas son hechas por la voluntad y el poder de Dios, y el no necesita ninguna excusa por sus decretos y sus acciones. Aunque hay una diferencia obvia entre elección y reprobación, los dos son igualmente activos. La verdadera diferencia es que hay un paso adicional en la ejecución del decreto de Dios para los elegidos, específicamente, en la eternidad Dios concibe y decreta la creación de los dos, individuos electos y los individuos reprobados, y decreta que los dos cayeran en pecado por medio de Adán, pero el también decreta que el salvaría los elegidos por medio de Cristo. Cuando Adán cayo en pecado, los dos, elegidos y reprobados individuos cayeron con él. Los individuos reprobados están entonces en su divina posición decretada, preparados para destrucción, en cambio los individuos elegidos esperan la aplicación de la redención en el tiempo designado por Dios. Nuestros oponentes entonces argumentan, “ ¿Pero entonces esto no hace a Dios como el autor del pecado?” Muchos teólogos reformados son rápidos para negar este punto,47
aun incluyendo aquellos quienes afirman la reprobación activa. Y ellos hacen todo tipo de distinciones y calificaciones para distanciar a Dios del pecado y la maldad.48
Pero entonces como la frase “ autor del pecado” no se encuentra en la Biblia, yo me pregunto por qué son tan rápidos para inventar o reconocer una frase no bíblica, y después atreverse a decir, “Dios no eso”. La mayoría de las personas no se detienen a considerar lo que la frase significa. Específicamente,¿ Qué se quiere decir por el “autor”? Cuando Dios inspiro La Escritura, el físicamente no tomo el lápiz para escribir, pero las criaturas si ( causada por Dios, por supuesto ). Entonces si tú quieres decir por los “autores” de la escritura aquellos que físicamente tomaron el lápiz, entonces los escritores humanos son los autores. Pero si te refieres a la fuente del contenido,los pensamientos y las palabras y la misma causa que hizo a los escritores tomar el lápiz, y el mismo poder que movió el lápiz, entonces Dios es el autor de La Escritura.

Entonces si la pregunta es si la doctrina de la predestinación hace a Dios pecador, como uno que comete pecado y maldad, entonces debemos negarlo. Pero entonces si esto es lo que quiere decir, entonces vamos a rehacer la pregunta que diga “pecador” o “hacedor de maldad” en ves de “autor del pecado.”Ahora, ya que Dios es el único estandar de lo bueno y de lo malo, entoces para el ser un pecador, el tuviera que establecer una ley moral para el mismo, entonces romperla, y luego juzgarse a sí mismo como malo. Por otro lado, la escritura afirma que el es justo en todo lo que hace.

Pero si la pregunta es si Dios es la final o aun la causa inmediata del pecado, entonces debemos afirmarlo, y en este sentido, y aquellos que por alguna razón quieren usar la frase, entonces Dios es en verdad el “autor del pecado,” porque el es necesariamente el autor de todas las cosas. La suposición común es que hay algo “malo” en decir que Dios es el autor del pecado. Pero, si Dios es el único criterio de lo malo y de lo bueno, esta mal que Dios sea el autor del pecado solamente si Dios mismo decretara que es malo que el sea el autor del pecado. No depende de los gustos de nosotros decir qué esta mal, y solo porque algunas personas asumen que esta mal no lo hace mal.

47
Sproul, p. 144.
48
Kersten, p. 125.


 ¿Debemos ir a los reformadores de nuevo? Pero hemos dado más que unos pocos pasajes de Las Escrituras, y muchas citas de los reformadores. Quizá debamos ver  un pasaje más, pero uno que es un poco menos relevante a nuestro tópico. Ahí es cuando Calvino dice, “ En verdad, ni siquiera una abundancia de pan nos beneficiaria en lo mínimo a menos que divinamente fuera convertido en alimento.49

Declaraciones similares están en las escrituras de Calvino. Los teólogos tienen la costumbre de acudir a “ causas secundarias” para separar a Dios del pecado y del mal. Dicen que Dios hace de hecho pecado y  mal, pero lo hace sólo a través de causas secundarias, y así El indirectamente las causa. Pero esto en verdad no distancia a Dios del pecado y de la maldad porque, para empezar, cada ves que Dios tiene que directamente hacer las causas secundarias trabajar de la manera que el quiere que trabajen, y el directamente hace los objectos supuestamente por las causas secundarias responden la manera que el quiere que respondan. De otra manera, seria como si nosotros reconociéramos un principio metafísico o poder que es diferente de Dios pero que es poderoso como Dios, que es dualismo.50
En cuanto a la declaración de Calvino, aunque el pan esta diseñado para estar en un sentido una causa secundaria por la que Dios alimenta tu cuerpo. Dios debe hacer aún en un sentido real directamente la alimentación, dado que no hay ningún poder en el pan mismo para alimentar, como que si el pan puede existir y trabajar aparte del inmediato y directo poder de Dios. Aunque esto es un necesario elemento de su sistema doctrinal, muchos teólogos reformados parecen perder este simple punto.
 
Ahora , apelaciones a causas secundarias son legitimas hasta que sean correctamente aplicadas; pero, si la intención es para distanciar a Dios del evento o el afecto(como matar,violar, etc.) como un camino a la teodicea , entonces el enfoque no funciona, porque nada en verdad puede distanciar a Dios de esta manera. Es bíblicamente erróneo y metafísicamente imposible. Así que, es en este sentido, el sentido que Dios es necesariamente el autor de todas las cosas.Afirmamos que Dios es el autor del pecado. Pero vamos a agregar que esto no genera un problema apologético, porque no hay un argumento racional o bíblico enseñando que hay algo mal con ello, en ves,sino que Dios y sus acciones son justas por definición.51

La doctrina de la predestinación es en verdad controversial, no porque La Escritura no este clara o porque hay buenos argumentos en todos lados, pero es primeramente controversial porque hombres pecadores, enseñados por Satanás, demandan salvación de Dios y rechazan darle toda la gloria.



49
Calvino, p. 909.

50
Herman Hoeksema, dogmaticas reformadas, Vol. 1; asociación de publicación gratis reformada, 2004;
p.226-227

51

Ahora, Santiago escribe, “ cuando tentado, nadie debe decir, ’ Dios me esta tentando. ’ porque Dios no puede ser tentado por el mal, tampoco el tienta a nadie; pero cada uno es tentado cuando, por su propio deseo malo, son arrastrados y tentados(santiago 1: 13-14). esto es utilizado algunas veces contra mi posición. Aunque, todo dice que 1)Dios no es tentado por el mal, lo que no contradice mi posición, y 2) Dios no tienta a nadie, que es también verdad, el causa otras cosas a tentar, incluyendo al diablo. Entonces Santiago no contradice mi posición para nada. En ves, Isaias dice, “yo forme la luz, y cree la oscuridad: yo hago paz, yo creo la maldad: yo el Señor hago todas estas cosas” ( Isaias 45: 7, KJV). Por supuesto, muchas personas insisten que la “maldad” significa “calamidad”- Como que si esto hace las cosas mejor! “Calamidad’ ciertamente incluye guerras” asesinatos, violaciones, agitaciones políticas, y así sucesivamente.
 

, en ves, el reserva una posición determinada para si mismo, afirmando que Dios hace que la salvación sea lo mejor posible, pero verdadero para nadie hasta que la persona permita que Dios lo salve a él. El se convence así mismo que él es el dueño de su alma, y que nadie lo puede quitar de sus manos. Jesús dijo, “ tu no me elegisteis, pero yo te escogí y te señale” (juan 15: 16); en contraste, el hombre pecador repite , “ tu me ‘elegiste’ a mi solamente porque tu sabes que yo te elegiría, para que mi voluntad lógicamente proceda y determine tu voluntad!” el dice, “ si la conversión es necesaria, entonces por mi voluntad me virare contra mi voluntad mala, por mi poder yo escapare de la mano de satanás y de las garras del pecado , y por mi poder yo voy a volverme a Cristo y le permitiré que me salve, como que si yo no lo necesitara.” El hombre pecador puede darle indignación lo de arriba como otras de mispresentaciónes, y el puede esconder sus pensamientos y motivos reales con palabras bonitas y expresiones reverentes, pero debajo de todo eso descansa tal debilidad y soberbia que se satisfaría con nada mas que hacerse así mismo el centro del universo, para que también Dios le preste atención y lo sirva el. Y así “ el libre albedrío” es la frase de satanás, y el armianismo es su religión. Por otra parte, cristianismo y calvinismo ( que fielmente expresa las enseñanzas del cristianismo) afirman, “ salvación viene del senor” ( jonas 2: 9) – eso es, verdaderamente  y totalmente de Dios, y no solamente en parte o aun mayormente de El.
Si, la doctrina es controversial, para que algunos que sostienen a estar de acuerdo con nosotros sugieren que no debemos predicar sobre eso. Pero entonces en verdad ¿están de acuerdo con nosotros ? si lo que hemos estado diciendo es correcto, entonces la predestinación esta inseparablemente conectada con cualquier necesaria exposición de teología bíblica y del evangelio así mismo. Su sugestión insulta a Dios, como si el fuera estúpido, o que el a errado en revelarnos esta doctrina a nosotros atreves de la escritura. En comparación con su impiedad, Lutero escribe: 
“es, entonces, fundamentalmente necesario y completamente para los cristianos saber que Dios sabe de antemano nada contingente, pero que el sabe de antemano, propósitos, y hace todas las cosas de acuerdo a su propia inmutable, eternal y su voluntad infalible.52

Como dije aquí arriba, lo que puede ser encontrado o probado por las sagradas escrituras son las dos claras y completas, y entonces se pueda seguramente ser publicado, aprendido y conocido – y, en verdad, deba ser. Y tu declaración, que algunas cosas no deban ser expuestas al oído de todos, si esta hecho con referencia al contenido de la escritura, es falso; y si tu hablas de esas cosas, tu observación fue inaplicable y fuera de lugar, y una perdida de tu tiempo.53

En cuanto al argumento que la predestinación es mejor ser dejado sin enseñar por la conmoción y la desunión que causa, Lutero responde:

52
Lutero, p. 80.
53
Ibid., p. 86.
 
 
“Que hablador tan exagerado tu eres! – pero es completamente ignorante de lo que estas halando. En una palabra, tu tratas esta discusión como si el problema en juego entre nosotros fuera la recuperación de la deuda, o algún otra cosa de poca importancia, la perdida en cuya importancia es menos que la paz publica, por lo tanto no debe enfurecer a nadie en cuanto lo haga pensar en echarse para atrás a dar y a tomar, cediendo el punto si se necesita, para asegurarse que ninguna ocasión para desorden publico se levante. Tu lo haces claramente que esta paz carnal y cayada te parece a ti mas importante que la fe, conciencia, salvación, la palabra de Dios, la Gloria de Cristo, y Dios mismo.
Dejame decirte, por lo tanto – y te ruego que esto se hunda profundamente en tu mente – yo sostengo que una solemne y vital verdad, de consecuencia eternal, esta en juego en esta discusión; una tan crucial y fundamental que debe ser mantenida y defendida hasta el costo de la vida, aunque consecuentemente el mundo entero deba ser, no solamente tirado al disturbio y el alboroto, pero aplastado en caos y reducido a nada. Sino agarras eso, si te deja sin mover, entonces no te metas en lo que no te importa, y deja aquellos que lo agarren y se movido por  eso por quien es dado de Dios!”54

Algunos entonces van a decir que aunque la doctrina debe ser enseñada, quizás sea enseñada a los santos maduros, o por lo menos solamente a los creyentes, pero ciertamente no mencionarla en evangelismo.

Aunque , Jesús claramente habla a sus oyentes, incluyendo los no creyentes, que nadie puede conocer al padre a menos “ el hijo elija revelarlo a el” ( Mateo 11: 27), que nadie puede venir a salvación a menos que el padre lo “trajere” (Juan 6: 44) y “lo ha capacitado” (john 6: 65). Esto significa que es legítimamente predicar, aun a los no creyentes, “ aunque tu vas a ser salvo solamente atreves de cristo y creer el evangelio, a menos que Dios te elije y te capacita, tu no puedes venir y no creer. “ para agregar, Jesús le dice a los no creyentes, “ ustedes no creen porque no son mis ovejas” ( Juan 10: 26). esto significa que es completamente apropiado para predicar, aun a los no creyentes, “ si tu no crees, es porque tu no eres de Dios, sino uno de los reprobados, destinado a destrucción.”

¿Esto no ofendería a los oidores, y los alejaría? Si, las predicas así ofenden a los reprobados y los aleja, lo que significa que tuviéramos falsos convertidos en nuestras iglesias, que causa a nosotros problemas no necesarios porque nunca fueron convertidos. Pero en verdad los elegidos se gozaran de oír acerca del poder soberano y gracia de Dios, revelada para su gloria y para nuestra salvación. Como Pablo escribe, “ Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz!” ( Romanos 10: 15) entonces ahí el cita isaias 52; 7, y el mensaje en ese versículo es “ tu Dios reina”55

En esta manera la soberanía y gracia de Dios es el mensaje del evangelio. Esto es lo que encontramos en el ministerio de Cristo, para que cuando el diga, “yo te dije que nadie puede venir a mi a menos que el padre le trajere” mucha gente “ se va y nunca lo sigue”, en comparación, Pedro dice , Señor, ¿a quien iremos? Tu tienes las palabras de vida eterna. Nosotros creemos y sabemos que tu eres el Cristo” ( Juan 6: 65-69). Así que, por la enseñanza de la escritura, el ejemplo de Cristo, la doctrina de los apóstoles,
56
y aun el efecto preferible, tanto como elección y reprobación son convenientes y deseados temas en enseñanza y evangelismo. La verdad es que mientras muchos Calvinistas tienen temor, los arminianos están valientemente proclamando su falso evangelio de libre albedrío, que las personas deben salvarse así mismos en base de lo que Cristo a hecho, que Dios a tomado el primer paso pero ahora el paso final decisivo es de ellos tomar, y que Dios no puede hacer nada en su vida sin su consentimiento. En primer lugar, para que nosotros neguemos cualquier parte del sistema bíblico de verdad es un gran pecado, especialmente tal doctrina fundacional, y en la luz de la audacia de los arminianos, no tan fuertemente predicar predestinación y gracia soberana en todos los contextos seria devastador, y ha sido devastador, al poder y progreso de la iglesia.

Algunas personas tratan esto como un problema secundario, muy insignificante y problemático; aunque hemos mostrado que la doctrina no es insignificante, tampoco es un asunto de preferencia o de opinión. En ves, estamos considerando la misma naturaleza de Dios y el evangelio. ¿Es nuestro Dios como la biblia lo revela,soberano y poderoso,o es como los dioses paganos místicos-limitado y luchado? Es la salvación de en verdad “del Señor,” o es parte de Dios y parte del hombre?

Lutero escribe escribe que el problema es de “consecuencia eterna.”57
El llama el tópico “ la cosa verdadera,” el gancho donde todo vira,” y el punto vital,” comparadas a otras escrituras que son pero “ problemas no “relevantes” y de “poca importancia.”58
Si tu eres un cristiano, diseña tu programa para estudios teológicos de acuerdo; si eres un pastor, has tu agenda para predicar con esto en mente. Lutero y los reformadores entendieron la naturaleza de la disputa y sus implicaciones, porque sin un Dios soberano absoluto que hace todas las cosas por su poder soberano y salva a su gente solamente por su gracia soberana, no habría cristianad . Así que, no tengamos vergüenza del evangelio-la verdad y de todo el evangelio- que Dios salva a sus elegidos por su gracia, de acuerdo a su voluntad y su placer, y para su gloria.

55
El verso dice, “ que tan bella son las montanas y los pies de aquellos que traen buenas noticias, quien proclaman la paz, que traen ofrenda, que proclaman salvación, que dice a Zion, “ tu Dios reina!”
56
Los apóstoles predicaron sobre soberanía divina y predestinación en sus “ evangelisticos” sermones
(Hechos 2: 23, 17: 26), y de seguro también lo predicaron en la iglesia ( Hechos 4: 28). No había controversia entre ellos; ellos afirmaban la soberanía de Dios sobre todo, incluyendo el pecado y salvación.

57
Lutero, p. 90.
58 lbid., p. 319.

Autor:Vicent Cheung


Soli Deo Gloria!


14/05/2011 01:19. emperadordesnudo #. Reprobación. No hay comentarios. Comentar.

Un breve análisis del Paedo-Bautismo (2ª Parte)


Un breve análisis del Paedo-Bautismo (2ª Parte)






La
primera parte de este artículo consistió principalmente sobre el
análisis del argumento hermenéutico respecto al bautismo de infantes. El
argumento hermenéutico enfatiza la necesidad de examinar TODAS las
Escrituras, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento cuando abordamos
el tema del bautismo.


En esta segunda parte estaré examinando el segundo argumento usado para respaldar el bautismo de infantes el cual he titulado:


2. El argumento bíblico-teológico: ¿Cómo debemos interpretar la historia redentora?



A
simple vista, pareciera ser que la postura Reformada no apela en primer
lugar a las Escrituras para sustentar la práctica del bautismo de
infantes. Pero esta conclusión solo puede ser sostenida si desconocemos o
si no estamos familiarizados con los argumentos presentados sobre la historia de la redención la cual tuvo sus inicios no el Nuevo Testamento, sino en el Antiguo.
Por lo tanto, para poder comprender las bases bíblicas y teológicas que
sustentan al bautismo de infantes, debemos examinar la historia
redentora no partiendo del Nuevo Testamento, sino comenzando donde las
Escrituras comienzan: con la caída del hombre en pecado y la promesa de
redención en Génesis 3:15.


Sin
lugar a dudas, uno de los aspectos más sorprendentes de la teología
Reformada es su consistencia al abordar TODAS las Escrituras, tanto el
Antiguo como el Nuevo Testamento. Por esa razón, la teología Reformada
no apela a dos o tres versículos en el Nuevo Testamento para formular y
defender tanto la doctrina como la práctica del bautismo. Tal sistema
teológico ve una conexión orgánica entre el Antiguo y el Nuevo
Testamento (tal como ya lo he demostrado en la primera parte) y una relación indivisible entre el pueblo de Dios del AT y el pueblo de Dios del NT.
Tan solo estas características nos deberían impulsar a sentir un
profundo respeto por dicha teología, independientemente de si estamos de
acuerdo o no con las conclusiones a las que llegan los teólogos
Reformados.


El Pacto con Adán en el jardín del Edén


La teología Reformada enseña que Dios hizo un pacto con Adán después de haberlo creado. Oseas 6:7 nos habla de ese pacto de la siguiente manera: “Pero ellos, como Adán, han transgredido el pacto; allí me han traicionado” (LBLA).
Ese pacto conocido como “el pacto de obras” fue hecho también con la
humanidad en general representada en Adán. Este Pacto de obras lo vemos
establecido en Génesis 2:15-17.
Aunque algunos teólogos reformados difieren sobre lo apropiado del
título “el pacto de obras” y algunos prefieren llamarlo como “el periodo
de prueba” y otros como “el pacto de vida”, sin embargo todos están de
acuerdo en que Dios deja al descubierto con estas palabras la relación
CONDICIONAL entre Él y la humanidad entera representada en Adán antes de
la caída, prometiéndoles VIDA a cambio de su obediencia, pero MUERTE si ellos llegaban a desobedecerle.


No
se puede negar el hecho de que Dios hizo un pacto con Adán cuando lo
creó y lo puso en el huerto del Edén para que lo cuidara y lo labrara.
Por medio de ese pacto el Señor puso de manifiesto su cuidado por la
creación, dándole a Adán la responsabilidad de ser el líder de su
familia y de la sociedad en la que vivía. Adán no solamente se
representaba a sí mismo, sino que era el representante de su propia familia y de toda la raza humana. Como cabeza de la raza humana, Adán es nuestro representante en todo.
Si él le obedecía a Dios nosotros le obedecíamos también, pero si él le
desobedecía, también nosotros le desobedecíamos. Cuando él falló en
cumplir con el mandamiento de Dios y quebrantó el pacto entre él y Dios,
no solo él experimentó las consecuencias de esa desobediencia, sino
también su familia y toda la raza humana.


John M. Frame nos da algunos importantes detalles del significado que tiene el pacto de obras:


“¿Por
qué es importante este ‘pacto de obras’ para nosotros en la actualidad?
Primero, porque podemos vernos a nosotros mismos como transgresores del
Pacto con Adán (Isa. 24:5). En Adán, nosotros fallamos la prueba
también y no tenemos cual ninguna esperanza de salvarnos por medio de
nuestras obras. Pero en donde fallamos con Adán, Cristo gloriosamente
obtuvo la victoria. El obedeció a Dios de manera perfecta y puso su vida
como un sacrificio para compensar por nuestra desobediencia. Lo único
que somos en nosotros mismos es transgresores del pacto, pero en Cristo
somos cumplidores. Al pensar acerca del pacto de obras, podemos aprender
que Dios demanda cierta perfección que no podemos obtener; que Jesús
obtuvo esa perfección y que en él nuestra salvación es completa. Jesús
hizo en nuestro lugar todo lo que el Padre le mandó. Así que, nada puede
separarnos de él o del Padre” (John M. Frame, “Salvation Belongs to the Lord”, p. 119, P&R 2006).


Por
lo tanto, Adán era por así decirlo, el representante federal de todos
los que se encontraban bajo su autoridad en ese pacto con Dios. Y debido
a que Adán se convirtió en un transgresor del pacto, Dios pronunció
ciertas maldiciones sobre el orden creado (Génesis 3:14-19). Al
violar el pacto con Dios, Adán quedó bajo las maldiciones de ese pacto.
Adán no solo era el responsable de cuidar de su esposa, sino también
era el representante oficial de TODA la humanidad. Si Adán obedecía a
Dios, todos los seres humanos seríamos considerados obedientes, pero si
Adán desobedecía, todos seríamos considerados desobedientes y
transgresores. Cada día que Adán y Eva veían el árbol de la ciencia del
bien y del mal, recordaban claramente las palabras de Dios sobre los
resultados de la obediencia y la desobediencia. Pero Adán y Eva
desobedecieron. La desobediencia de Adán como el representante federal,
trajo como resultado la caída en pecado de TODA la humanidad y dejó al
descubierto que el ser humano (aún en su estado prístino) no pudo
cumplir con los mandamientos de Dios bajo ese pacto.


Sin
embargo, aunque Adán lo único que merecía eran las maldiciones del
pacto por su desobediencia, Dios mostró Su gracia al establecer un nuevo
pacto con él y prometer un redentor (Génesis 3:15).
Ese pacto de gracia fue puesto en operación inmediatamente después de
la caída, el cual proveía redención a las criaturas pecadoras. No solo
eso, sino que en ese pacto se encontraba incluida la promesa de que
Jesucristo, quien es la simiente de la mujer, sería quien finalmente le
aplastaría la cabeza a la serpiente y redimiría a los pecadores, a sus
familias y a sus respectivas sociedades.


John M. Frame comenta que
“Dios hizo dos pactos con Adán: el pacto de obras antes de la caída y
el pacto de gracia después de ésta. Dios pronunció maldiciones sobre la
serpiente, la mujer, el hombre y la tierra. Pero entre esas maldiciones
pronunciadas, también había promesas de bendición. Dios no les quitó la
vida inmediatamente a esa desobediente pareja, tal como era de
esperarse, sino que les dio muchos años de vida….La gracia de Dios
continuaba. Durante el resto de sus vidas y las de sus descendientes,
ellos serían alimentados por medio de su trabajo en la tierra. Aún
cuando el trabajo de Adán sería más laborioso debido a los cardos y
espinos, de todas maneras sería exitoso. Cosecharía frutas, granos y
aceite para su propio sustento y el de su familia. Y también tendrían
hijos. Dios no solo les permitió vivir a Adán y Eva, sino que también
los capacitó para tener hijos dándoles vida a sus hijos y a los hijos de
sus hijos….Uno de esos hijos sería muy especial, quien le aplastaría la
cabeza a la serpiente (Gen. 3:15). Él no solo viviría, sino que
derrotaría a la muerte en su mismo origen. Esta es la promesa de Jesús,
el Redentor y Mediador”. (John M. Frame, op.cit, p. 122).


El Pacto de Gracia: un solo Pacto, pero distintas administraciones


La
fe Reformada enseña que después de la caída en pecado, Dios tuvo a bien
el hacer un segundo pacto con Adán al que se le conoce como “el pacto
de gracia”. Este “pacto de gracia” fue iniciado inmediatamente después
de la caída y se extiende hasta las últimas páginas del Nuevo
Testamento. La teología Reformada ha entendido correctamente que el
principio gobernante tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, es la gracia de Dios en Cristo. La Confesión de Fe de Westminster dice que
“no existen por lo tanto dos pactos de gracia, quienes difieren en sustancia, sino solo uno bajo distintas administraciones” (WCF 7.6 énfasis añadido).


Aunque en el Antiguo Testamento encontramos varios pactos realizados con distintas personas, la fe Reformada afirma que no
son pactos distintos, sino un mismo pacto de gracia el cual vemos a
través de todas las Escrituras y a través de la historia redentora.

Lo único distinto en este pacto de gracia, son las diferentes
administraciones. Estas diferentes administraciones pueden ser vistas en
el pacto con Adán, con Noé, con Abraham, con Moisés, con David y con
Jesucristo en el Nuevo Pacto.


Robert R. Booth explica este concepto de la siguiente manera:


“Cada
una de esas administraciones fueron edificadas sobre y expandieron la
revelación de la misma promesa de redención. En Efesios 2:12 se nos dice
que los gentiles eran “ajenos a los pactos de la promesa”. Notemos que
Pablo se refiere a solamente una promesa y a una pluralidad de pactos,
los cuales administraban esa promesa. El pacto de la promesa es igual
que la Constitución de los Estados Unidos, en el sentido que también
debe ser administrada. Existe un pacto (o Constitución), pero existen
varias administraciones a través del tiempo. Las administraciones del
Pacto son similares a las distintas administraciones presidenciales, en
donde cada una administra a la misma Constitución. La Constitución
trasciende a las distintas administraciones presidenciales. Aunque
cierta clase de enmiendas pueden ser legalmente realizadas a la
Constitución bajo una administración en particular, la Constitución
permanece en su legítimo lugar. No vemos una nueva Constitución cada vez que cambia la administración” (Robert R. Booth, op. cit. p.34, énfasis añadido).


El tema de si existe un solo pacto con distintas administraciones (tal como es sostenido por la teología Reformada), o si existen diferentes pactos independientes el uno del otro (tal como es sostenido por la teología Dispensacional), tiene que ver profundamente con la doctrina y práctica del bautismo. Una vez más, Robert Booth explica en qué consiste esto:


“La
pregunta de si existe o no un solo pacto de gracia que se extiende a
través de todo el Antiguo y el Nuevo Testamento, es central en el debate
sobre el bautismo. Calvino observó que si el bautismo de
infantes llegaba a ser anulado, entonces la continuidad del Antiguo
Pacto con el Nuevo Pacto tendría que ser también anulada.
John Gill el famoso Bautista inglés, se atrevió incluso a negar que el pacto con Abraham ¡fuera un pacto de gracia! Gill dijo: ‘Ahora,
que este pacto [el pacto con Abraham] no fue un pacto de gracia en su
pureza, distinto al pacto de obras, sino mas bien un pacto de obras,
quedará patentemente demostrado; y si es así, entonces el principal
fundamento para el bautismo de infantes es destruido’.
Gill
afirmaba que el pacto de gracia mencionado en Gálatas 3 se refiere al
pacto de Dios con Abraham en Génesis 12, pero no a su “pacto de obras”
de Génesis 17. La clara enseñanza sobre la continuidad entre
el Antiguo y el Nuevo Testamento, ha llevado a algunos
Dispensacionalistas y Bautistas a “inventar” un segundo pacto con
Abraham, uno que confirme su sistema de pensamiento
.
Pero
la Biblia está unida en su presentación respecto al plan redentor de
Dios. El Señor ha sido fiel en cumplir con su plan de una manera
inquebrantable, mostrando su preocupación redentora por los individuos,
las familias y la sociedad. Ya que cada una de estas áreas de la vida
humana fueron desastrosamente afectadas por la caída, Dios se propuso
redimir a cada una de esas áreas de una manera gloriosa. Cada
administración de los pactos desempeñó un papel esencial en llevar a su
cumplimiento el plan magnificente de Dios de redimir a los pecadores”
(Robert Booth, op. Cit. p. 34,35 énfasis añadido).


Dios
no solo hizo una promesa de redimir a sus criaturas caídas, sino que
además instituyó ciertas ceremonias las cuales simbolizaban esa
redención que tendría lugar con el cumplimiento de la promesa la cual es
Cristo. Dios no solo hizo un pacto con Adán, sino también con Noé, con
Abraham, con Moisés y con David. Dios también proveyó ciertas “señales”
las cuales les recordarían de Su promesa sobre un redentor quien
finalmente sería revelado como el Mediador de ese Pacto. Cuando la
promesa tuvo finalmente su cumplimiento en la Persona de Cristo, las “señales” previamente establecidas no fueron descartadas, sino que tomaron un nuevo uso y significado.
Esas señales fueron la celebración de la Pascua y el rito de la
circuncisión en el AT y el bautismo y la Cena del Señor en el NT.


Estaremos
examinando esas “señales”, su respectivo significado y su estrecha
relación en ambos Testamentos en la tercera parte de este artículo.


Daviel D’Paz

http://davieldepaz.blogspot.com/2011/05/un-breve-analisis-del-paedo-bautismo-2.html

Soli Deo Gloria!
12/05/2011 14:28. emperadordesnudo #. Bautismo. No hay comentarios. Comentar.

20 OBJECIONES REFUTADAS.


20 OBJECIONES REFUTADAS


Mucho
se ha hablado de Miguel Servet. Su doctrina y su muerte han sido objeto
tanto de confusion como de pasion. No es mi proposito en este escrito
entrar a considerar totalmente la teologia servetina, y mucho menos los
detalles de su muerte en la hoguera. Traigo a consideracion en este
escrito 20 objeciones que Miguel Servet expuso en contra del bautismo de
los hijos de los creyentes. A estas objeciones Juan Calvino en su
Institucion de la Religion Cristiana les dio respuesta. Esas respuestas
son el contenido principal de este escrito. Servet fue identificado por
Calvino como uno de los lideres del anabaptismo, y en sus objeciones
esta contenida la doctrina anabaptista que ha influido en muchos
circulos evangelicos haciendo que estos se alejen de las Escrituras en
cuanto a la doctrina del bautismo. La influencia anabaptista ha hecho
que muchos creyentes esten confundidos en cuanto a la doctrina del
bautismo, y es tan sutil el error, que tambien algunos sectores
reformados tambien sostengan el error anabaptista.


Paso a compartirles las 20 objeciones de Miguel Servet en contra del
bautismo de infantes, las cuales fueron refutadas por Juan Calvino en su
Institucion.


_____________________________________________________________________


31. Refutación de los argumentos de Miguel Servet


Aunque
me resulta enojoso hacer un catálogo de tantos desvaríos, que podrán
resultar pesados al lector, sin embargo, como Servet, uno de los jefes
principales de los anabaptistas, cree que ha aportado razones decisivas
contra el Bautismo de los niños, será necesario refutarlas brevemente.



1°.
Pretende que los signos que Cristo ha dado, siendo perfectos, requieren
que aquellos a quienes se dan sean perfectos o capaces de perfección.
La solución es fácil. En vana se limita la perfección del Bautismo a un
solo momento, cuando se extiende y prolonga hasta la muerte. Más aún:
deja ver bien a las claras su necedad al exigir perfección en el hombre
el primer día que es bautizado, cuando el Bautismo nos invita a ella
para todo el tiempo de nuestra vida, avanzando en ella cada día.



2°.
Objeta que los sacramentos de Jesucristo son instituidos como memorial,
para que cada uno recuerde que es sepultado con Cristo. Respondo que lo
que él ha inventado no necesita respuesta. Por lo demás, bien claro se
ve por las palabras de san Pablo, que lo que Servet quiere atribuir al
Bautismo se refiere a la Cena; es decir, que cada cual se examine (1
Cor.1l,26-28); lo cual no se dice del Bautismo. De donde concluimos que
las criaturas que aún no se pueden examinar a sí mismas son justamente
bautizadas.



3°.
A su tercer argumento: que todo el que no cree en el Hijo de Dios
permanece en la muerte, y que la ira de Dios está sobre él (Jn. 3,36); Y
que por esta causa los niños, los cuales no pueden creer, están
sumergidos en la condenación, respondo que Cristo no habla aquí de la
culpa general que afecta a todos los hijos de Adán, sino que solamente
amenaza a los que menosprecian el Evangelio; los cuales con su soberbia y
obstinación menosprecian la gracia que por el Evangelio se les ofrece y
presenta. Ahora bien, esto no tiene nada que ver con los niños. Además
le opongo una razón contraria: que todo lo que Cristo bendice está libre
de la maldición de Adán y de la ira de Dio!¡; ahora bien, sabemos que
bendijo a los niños; luego se sigue que están libres de la muerte. Cita
además falsamente lo que no se lee en ningún pasaje de la Escritura:
Todo el que es nacido del Espíritu oye la voz del Espíritu. Mas, aun
admitiendo que se halle escrito, no podrá concluir de aquí sino que los
fieles son inducidos a seguir a Dios, según el Espíritu obra en ellos.
Ahora bien, es un grave defecto aplicar a todos en general lo que se
dice de algunos en particular.



4°.
Su cuarta objeción es que como es antes lo que es animal o sensual (1
Cor.15,46), hay que esperar un tiempo conveniente para el Bautismo, que
es espiritual. Admito que todos los descendientes de Adán, siendo
engendrados según la carne, tienen consigo su condenación desde el seno
de su madre; sin embargo, niego que esto impida a Dios poner remedio
cuando bien le pareciere. Porque Servet nunca podrá demostrar que haya
un término señalado en que la renovación espiritual deba comenzar. San
Pablo declara que aunque los hijos de los fieles se encuentren por su
naturaleza en la misma perdición que los demás, sin embargo son
santificados por gracia sobrenatural (1 Cor.7, 14).



.
Trae después una alegoría. David, al subir a la fortaleza de Sión, no
llevó consigo ciegos ni cojos, sino soldados esforzados (2 Sam. 5, 8).
Mas, ¿qué respondería Servet si le opusiese la parábola en que Dios
convida al banquete celestial a los ciegos y a los cojos (Lc.14,21)? Le
pregunto también si los cojos y mancos habían servido primero a Dios en
la guerra. De lo cual se sigue que eran miembros de la Iglesia. Pero es
superfluo insistir más tiempo en esto, puesto que no es más que una
falsedad que él ha inventado.



Sigue
luego otra alegoría: que los apóstoles fueron pescadores de hombres
(Mt.4; 19), Y no de niños. Mas yo le pregunto qué quiere decir Cristo al
afirmar que en la red del Evangelio se recogen toda clase de peces
(Mt.13,47). Pero como no me gusta andar jugando con alegorías, respondo
que cuando se les mandó a los apóstoles predicar, no se les prohibió
bautizar a los niños. Y quisiera que me dijera, puesto que la palabra
griega que usa el evangelista significa toda criatura humana, por qué
excluye a los niños.



.
Dice luego que las cosas espirituales se han de acomodar a las
espirituales (1 Cor. 2, 13); y que no siendo los niños espirituales no
son aptos para recibir el Bautismo. Pero en primer lugar se ve
claramente que retuerce perversamente el texto de san Pablo. Allí se
trata de la doctrina; como los corintios se deleitaban sobremanera con
sutilezas e ingeniosidades, san Pablo reprende su negligencia por tener
aún necesidad de aprender los primeros rudimentos de la religión
cristiana. ¿Quién se atreverá a concluir de aquí que los niños no deben
ser bautizados; a los cuales, si bien engendrados según la carne, Dios
los consagra y dedica a sí mismo por una gratuita adopción?



7°.
En cuanto a la objeción de que si son hombres nuevos, como nosotros
decimos, deben ser alimentados con un sustento espiritual, es fácil la
respuesta. Los niños son admitidos en el redil de Cristo por el
Bautismo, y esta marca de su adopción basta hasta que crezcan y puedan
mantenerse con un alimento sólido; y por tanto, que hay que esperar al
tiempo del examen que Dios exige para la Cena.



8°.
Objeta luego. que Cristo convida _a todos a su Cena. Pero está bien
claro que Cristo admite solamente a aquellos que están ya preparados
para celebrar la memoria de su muerte. De donde se sigue que los niños, a
quienes ha tenido a bien recibir en sus brazos, no dejan de pertenecer a
la Iglesia, aunque permanezcan en un grado inferior hasta que lleguen a
la edad de la discreción.



A
su réplica, que es algo monstruoso que un hombre después de haber
nacido, no coma, respondo que las almas se apacientan con otro
mantenimiento distinto del pan visible de la Cena; y, por tanto, que
Cristo no deja de ser pan con que sustentar a los niños, aunque no
reciban su señal visible: pero que respecto al Bautismo la razón es muy
diferente; pues por él solamente se les abren las puertas para entrar en
el gremio de la Iglesia.



.
Objeta también que un buen mayordomo distribuye a su familia el
sustento a su tiempo y sazón. De muy buen grado lo admito. Pero, ¿con
qué autoridad y derecho determina un momento propio en el Bautismo, para
probar que en los niños no se da el momento oportuno de recibirlo?



10°. Aduce
también el mandato de Cristo a sus apóstoles de que se den prisa para
la siega, pues ya los campos blanquean (Jn. 4, 35). Con esto Cristo no
quiso decir otra cosa sino que, viendo los apóstoles el fruto de su
trabajo, se preparasen a enseñar con alegría. ¿Quién concluirá de ahí
que no hay otro tiempo conveniente y adecuado para el Bautismo que el de
la siega?



11°. Su
onceno argumento es que en la Iglesia primitiva todos los cristianos se
llamaban discípulos (Hch. 11, 26), Y por esto los niños no pueden
entrar en el número de los mismos. Pero ya hemos visto cuán neciamente
argumenta elevando a ley general lo que se dice en particular. San Lucas
Ilama discípulos a aquellos que habían sido instruidos y hacían
profesión de cristianos, igual que en tiempo de la Ley, los judíos se
llamaban discípulos de Moisés; pero ninguno concluirá de aquí que los
niños eran extraños, cuando Dios había declarado que eran sus
familiares, y como tales los ha considerado.



12°.
Dice también que todos los cristianos son hermanos, y que si no damos
la Cena a los niños, no los tenemos por tales. Pero yo vuelvo a mi
principio: que no son herederos del reino de los cielos sino quienes son
miembros de Cristo, y que el honrar y abrazar Cristo a los niños fue
una verdadera señal de su adopción, mediante la cual los ha unido a los
mayores. El que durante algún tiempo no sean admitidos a la Cena, no
impide que sean verdaderamente miembros de la Iglesia. Porque el ladrón
que se convirtió en la cruz no dejó de ser hermano de todos los fieles
por no haber recibido nunca ]a Cena.



13°.
Añade luego que ninguno es hermano nuestro sino por el Espíritu de
adopción, que solamente se da por la fe (Rom. 10, 17). Respondo que no
hace más que cantar siempre la misma canción, aplicando sin propósito a
los niños lo que solamente está dicho de los mayores. Enseña allí san
Pablo que Dios comúnmente llama a sus elegidos a la fe suscitando buenos
doctores, por cuyo ministerio y diligencia les tiende la mano. Mas,
¿quién se atreverá a imponerle a Dios ley rara que no incorpore a los
niños a Jesucristo por otro camino secreto?



14°. La
objeción de que Cornelio fue bautizado después de haber recibido el
Espíritu Santo es tan desatinada como querer convertir en regla general
un caso particular. Lo cual se ve por el eunuco y los samaritanos (Hch.
8,17.38; 10,44), con los cuales Dios observó un orden diverso, queriendo
que fuesen bautizados antes de recibir el Espíritu. 



15°.
La razón décimoquinta es bien necia. Afirma que por la regeneración
nosotros somos hechos dioses; y que son dioses aquellos a quienes se ha
anunciado la Palabra de Dios (Jn.10, 35), lo cual no es propio de los-
niños. El atribuir la divinidad a los fieles es uno de sus desvaríos del
que no quiero tratar ahora. Pero obra descaradamente al traer por los
cabellos el texto del salmo, torciéndolo en otro sentido muy diferente.
Cristo dice que los reyes y los magistrados son llamados dioses por el
profeta, porque Dios los ha constituido en su estado y dignidad. Este
sutil doctor, lo que se dice de modo especial del cargo de gobernar lo
aplica a la doctrina del Evangelio, para arrojar a los niños del seno de
la Iglesia.



16°. Arguye
también que los niños no deben ser tenidos por hombres nuevos, pues no
son engendrados por la Palabra. Pero vuelvo a repetir lo que tantas
veces ,he dicho : que la doctrina del Evangelio es la semilla



incorruptible
para regenerar a aquellos que son capaces de recibida; pero en cuanto a
los que por su edad no son capaces de ser enseñados, Dios tiene sus
medios y caminos para regenerados.



17°.
Vuelve luego a las alegorías: que los animales bajo la Ley no fueron
ofrecidos de recién nacidos (Éx.12, 5). Si es lícito traer así figuras a
nuestro talante, podría replicarle que todos los primogénitos eran
consagrados a Dios apenas salían del vientre de sus madres (Éx. 13,2).
De donde se sigue que para santificar a los niños no debemos esperar a
que lleguen a ser adultos, sino que deben ser dedicados y ofrecidos
desde su nacimiento.



18°.
Porfía también diciendo que ninguno puede llegar a Cristo si no ha sido
preparado .por el Bautista. Como si el oficio de san Juan no hubiera
sido temporal. Pero aun dado esto, afirmo que tal preparación no tuvo
lugar en los niños que Cristo abrazó y bendijo. Por tanto no hagamos
caso de ella, ni de su falso principio.



19°.
Finalmente cita en-defensa suya a Mercurio Trismegisto y las Sibilas,
según los cuales las abluciones sagradas no convienen sino a personas de
edad. He aquí en qué estima y reverencia tiene el Bautismo de Cristo,
que quiere regulado conforme a los ritos profanos de los paganos, de tal
manera que sea administrado como lo prescribe Trismegisto, discípulo de
Platón. Pero la autoridad de Dios debe ser para nosotros de mayor
estima; y a El le ha placido dedicar a sí mismo los niños,
santificándolos con una señal solemne, cuya virtud aún no entienden. y
no creemos lícito tomar de las explicaciones de los gentiles cosa alguna
que mude o altere en nuestro Bautismo la inviolable y eterna Ley de
Dios, que Él ordenó en la circuncisión.



20°. Como
conclusión argumenta de esta manera: si es lícito bautizar a los niños
que carecen de entendimiento, también será válido el Bautismo que dan
los niños cuando juegan.

Respecto
a esto que se las entienda con Dios, quien ordenó que la circuncisión
se aplicase lo mismo a niños que a mayores. Y si tal ha sido el mandato
de Dios, será un miserable quien bajo tal pretexto quiera trastocar la
santa e inviolable institución que Dios ha ordenado. Pero no hay que
maravillarse de que tales espíritus malvados, como arrebatados de un
frenesí, profieran absurdos tan enormes para mantener sus errores, ya
que Dios castiga justamente su soberbia y obstinación con tal locura.



 
  Me parece que he demostrado con suficiente evidencia cuán débiles son
las razones con que Servet ha querido ayudar a sus compañeros los
anabaptistas.


___________________________________________________________________________________

Antes de despedirme de mis hermanos, quisiera concluir diciendo que
muchos hemos recibido el error de estas objeciones, y muchos años las
hemos defendido y sostenido, pero cuando la luz de la Palabra de Dios
ilumina nuestra mente, nuestro espiritu no puede quedar tullido, y
nuestra voluntad no debe dejarse arrastrar por tradiciones historicas o
denominacionales. Nuestro ser entero se debe a la Palabra de Dios, no
podemos estar divididos.

La polemica en torno al bautismo de los hijos de los creyentes
nacidos en la iglesia todavia perdura, pero el testimonio de la doctrina
biblica no esta puesto en oculto, anda por nuestras plazas, toca a
nuestras puertas, se sienta en las sillas de nuestras aulas de Escuela
Dominical, alza su voz desde los pulpitos. Aun cuando muchos lo nieguen,
y aun hasta lo vean como algo contra Dios, en la Biblia esta que Dios
mismo fue quien dijo en su Pacto que El seria DIOS NUESTRO Y DE NUESTRA
DESCENDENCIA. Dios ha sido fiel a su Pacto y aun cuando lo rechazemos,
El bendice a nuestros hijos. Aun cuando nosotros les privemos de la
bendicion que le ha sido dada por Dios, El los ve como santos en virtud
de Su Pacto.

Aun cuando no lo entendamos, Dios hizo su pacto con nosotros y con nuestra descendencia, advirtiendonos con eso, QUE
NOSOTROS NO SOMOS LOS QUE PONEMOS NUESTROS HIJOS EN EL, SINO QUE ES EL
QUIEN PONE SUS HIJOS EN NUESTRA DESCENDENCIA, Y POR ESO MANDO A
CIRCUNCIDARLOS A TODOS, Y AHORA A BAUTIZARLOS A TODOS, PORQUE TODOS SON
BENDECIDOS EN EL PACTO. Lo entendamos o no, DIOS NOS ENSEÑA QUE LA
DESCENDENCIA ESPIRITUAL DE JACOB E ISAAC COMPARTE LA BENDICION DEL PACTO
JUNTO CON LA DESCENDENCIA CARNAL DE ESAU E ISMAEL. Los primeros reciben
bendicion eterna, los segundos reciben bendiciones temporales, pero
ambos son bendecidos en el Pacto.  Nuestra objecion como humanos es que
no puede ser posible que alguien no sea de Dios y reciba la señal de su
Pacto, pero Dios piensa diferente a nosotros, y ha querido bendecir
tanto a Ismael como a Isaac. Le corresponde solo a El la bendicion
eterna, nosotros no podemos exigirla.




El anabaptismo nos ha enseñado a quitar  y rechazar la bendicion de Ismael, aun cuando Dios ha querido bendecirlo.

Como dice un amigo mio, “si mis hijos son mios, y yo soy de Dios, ¿de quienes son mis hijos?”….claro mi amigo, son de Dios, hasta que El diga lo contrario.




SOLI DEO GLORIA!!!


http://iglesiando.wordpress.com/2011/05/08/20-objeciones-refutadas/


08/05/2011 19:03. emperadordesnudo #. Bautismo. No hay comentarios. Comentar.

¿CÓMO ACERCARSE A DIOS?







Horatius Bonar



 



Hemos de ir a Dios con nuestros pecados, porque no
tenemos nada más que llevar con noso­tros, que podamos decir que sea nuestro. Ésta
es una de las lecciones que más nos cuesta apren­der; con todo, si no la
aprendemos no podemos dar un paso correcto en lo que llamamos una vida
religiosa.



 



El buscar algo bueno en nuestra vida pasada, o el hacer
algo bueno ahora, si vemos que el pa­sado no contiene nada que sea bueno, es la
pri­mera idea que tenemos cuando empezamos a inquirir acerca de Dios, con miras
a resolver las diferencias que hay entre nosotros y Él en cuan­to al perdón de
nuestros pecados.



 



«En su favor hay la vida»; y el estar sin este favor es
ser desgraciado aquí, y ser excluidos del gozo del más allá. No hay vida digna
de este nombre de no ser la que fluye de su amistad se­gura. Sin esta amistad,
nuestra vida aquí es una carga penosa; pero con esta amistad no tememos ningún
mal, y toda aflicción se transforma en gozo.



 



« ¿Cómo voy a ser
feliz?»
fue
la pregunta de un alma atribulada que había probado cien maneras diferentes
para llegar a la dicha y había fallado en todas.



 



«Asegúrate del favor
de Dios»
, fue la
respuesta inmediata de uno que había probado, él mismo, que «el Señor es
bueno».



 



« ¿No hay ningún
otro modo de ser dichoso?»



 



 «Ninguno, ninguno», volvió a
contestar decidido el otro. «El hombre ha estado intentando seguir otros
caminos para conseguirlo desde hace miles de años, y ha fallado completamente;
¿y tú, esperas conseguirlo?»



 



«No, no; no quiero
seguir haciendo pruebas. Pero este favor de Dios me parece una cosa muy
nebulosa; Dios está muy lejos, y no sé por dónde ir para llegar a Él.»



 



«El favor de Dios no
es nebuloso ni es ninguna sombra; es mucho más real que las realidades que te
rodean; y Él mismo está más cerca de ti que los objetos más cercanos, y su
gracia no es menos segura que cercana.»



 



«Este favor de que
me hablas, siempre me ha parecido algo intangible, algo que se me escapa de los
dedos.»



 



«Di más bien que es
como el sol, y que, la nube de que hablas, te lo esconde.»



 



«Sí, sí, creo lo
que dices; pero ¿cómo voy a penetrar en esta nube y llegar al sol que hay
detrás? ¡Parece muy difícil y requiere mucho tiempo!»



 



«Tú eres el que hace
distante y difícil lo que Dios ha hecho simple, fácil y cercano.»



 



« ¿No hay
dificultades? ¿Esto es lo que quiere decir?»



 



«En un sentido, las
hay a miles; en otro, no hay ninguna.»



 



« ¿Qué quieres
decir?»



 



« ¿Puso el Hijo de
Dios alguna dificultad al ca­mino del pecador cuando dijo a la multitud:






«Venid, a mí, y os
haré descansar?»



 



«No, eso no; lo
que quería decir era que todos fueran al instante a Él, allí donde estaba, y
don­de estaban ellos, y que Él les haría descansar.»



 



« ¿Si hubieras estado
en aquel lugar, qué difi­cultades habrías hallado?»



 



«Ninguna, claro;
el hablar de dificultad estan­do al lado del Hijo de Dios, habría sido una
necedad, o peor.»



 



« ¿Sugirió el Hijo de
Dios alguna dificultad para el pecador cuando Él estaba sentado junto al pozo
de Jacob, al lado de la Samaritana? ¿No fue prevista o eliminada toda
dificultad con estas maravillosas palabras de Cristo: "Lo que pidáis, esto
os daré?"»



 



«Sí, sin duda; el
pedir y el dar es todo lo que se menciona. Todo el negocio se termina aquí. El
tiempo, el espacio; la distancia y la dificul­tad, no tienen nada que ver con
el asunto; el dar iba a seguir al pedir como una cosa natural. Hasta aquí todo
está claro. Pero quisiera pre­guntar: ¿No hay obstáculos ni barreras aquí?»



 



«Ninguna en absoluto,
si el Hijo de Dios vino realmente a salvar a los pecadores; si hubiera venido
sólo para aquellos que estaban perdido en parte, o que se podían salvar a sí
mismos en parte, la barrera sería infinita. Esto lo admito; es más, insisto en
ello.»



 



«El hecho de estar
perdido, pues, ¿no es nin­guna barrera para poder ser salvo?»



 



«Esta pregunta es una
pregunta sin sentido y la respuesta ha de ser una analogía. Si tienes sed, ¿va
a ser esto un obstáculo para poder aceptar el regalo de un amigo?»



 



«Es verdad; es la sed
lo que me hace apto para el agua, y mi pobreza, para el regalo.»



 



«Claro, el Hijo del
hombre no vino para lla­mar al arrepentimiento a los justos, sino a los
pecadores. ¡Si no eres del todo pecador, enton­ces aquí hay un obstáculo; pero,
si lo eres del todo, entonces no hay ninguno!»



 



« ¿Pecador del
todo, completamente? ¿Éste es mi carácter?»



 



«No lo pongas en duda.
Si dudas ve y busca en la Biblia. El testimonio de Dios es que eres del todo un
pecador, y los tratos que tengas con El han de ser como tal; y los sanos no
tienen necesidad de médico, sino los enfermos.»



 



«¡Totalmente
pecador, bien!; pero ¿no he de quitarme algunos de los pecados antes de que
pueda esperar bendición alguna de Él?»



 



«En modo alguno; sólo
Él puede quitar de ti pecado alguno, aunque sea uno sólo; y tú tienes que
acudir a Él con todo lo que tienes de peca­minoso, por mucho que sea. Si tú no
fueras del todo un pecador, no necesitarías totalmente a Cristo, porque Él es
un Salvador completo; Él no te ayuda a ti a salvarte, ni tú le ayudas a Él a
que te salve. Él se hace cargo de todo o de nada. Una salvación a medias sólo
tiene interés para los que no están completamente perdidos. «Él mismo llevó
nuestros pecados en su cuerpo en el madero» (1 P. 2:24).



 



Cuando Lutero halló su camino a la paz y li­bertad de
Cristo, se hallaba en una situación semejante a la descrita anteriormente. La
historia de su liberación es instructiva, ya que muestra cómo las piedras de
tropiezo de la justicia pro­pia son quitados por la exhibición plena del
evangelio en su calidad de gratuito, como bue­nas nuevas del amor de Dios a los
que no aman ni pueden ser amados, las buenas nuevas de perdón para el pecador;
sin méritos y sin dine­ro, las buenas nuevas de la PAZ CON DIOS, sólo por medio
de la propiciación de Aquel que hizo paz por medio de la sangre de su cruz.



 



Una de las primeras dificultades de Lutero fue que él
creía que tenía que efectuar el arrepentimiento él mismo; y una vez realizado,
ha­bía de llevar este arrepentimiento como una ofrenda de paz o como una
recomendación a Dios. Si este arrepentimiento no podía ser presentado como una
recomendación positiva, por lo menos podía ser alegado como atenuante para el
castigo.



 



« ¿Cómo puedo creer en el favor de Dios —se decía— en
tanto que no hay en mí una conver­sión real? Tengo que ser cambiado antes que
Él pueda recibirme.»



 



La respuesta que se le dio fue la «conversión», o
«arrepentimiento que tanto procuraba, no puede tener lugar en tanto que se
considera a Dios como un Juez estricto y distante. Es la bondad de Dios que nos
lleva al arrepentimien­to (Ro. 2:4), y sin reconocimiento de esta «bon­dad», no
hay modo de que se ablande el cora­zón. Un pecador impenitente es el que
desecha las riquezas de su bondad y paciencia, y longa­nimidad.



 



El consejero experimentado de Lutero le dice de modo
simple y claro que tiene que poner de lado todas las penitencias y
mortificaciones, y todos los preparativos de justicia propia que le procuren o
le compren el favor divino.



 



Esta voz, nos dice Lutero de modo conmove­dor, le pareció
como si viniera del cielo: «Todo arrepentimiento verdadero empieza con el co­nocimiento
del amor perdonador de Dios.»



 



Cuando está escuchando se hace la luz, y le llena un gozo
hasta entonces desconocido. ¡No hay nada entre él y Dios! ¡Nada entre él y el
per­dón! ¡No hay bondad preliminar ni sentimientos preparatorios! Aprende la
lección del apóstol: «Cristo murió por los impíos» (Ro. 5:6). «Dios justifica
al impío» (Ro. 4:5). Todo el mal que hay en él no puede impedir esta
justificación; y toda la bondad que pudiera haber en él (si la hubiera), no le
puede ayudar a obtenerla. Tiene que ser recibido como pecador, o no puede ser
recibido. El perdón que se le ofrece reconoce sólo su culpa; y la salvación que
se le proporcio­na en la cruz de Cristo, le considera simplemen­te como
perdido.



 



Pero el sentimiento de culpa es demasiado profundo para
ser aquietado con facilidad. El temor regresa, y una vez más va a su anciano
consejero clamando: «¡OH, mi pecado, mi peca­do!» como si el mensaje de perdón
que había re­cibido recientemente fueran nuevas demasiado buenas para ser
verdaderas, y como si pecados como los suyos, no pudieran ser perdonados de un
modo tan fácil y simple.



 



« ¿Cómo? ¿Quieres decirme que sólo haces ver que eres un
pecador, y que por tanto sólo necesitas a un Salvador que pretenda serlo?»



 



Así le contestó su venerable amigo y luego añadió
solemnemente: «Sabe que Jesucristo es el Salvador de pecadores grandes y
reales, que no merecen sino la peor condenación.»



 



«Pero ¿no es Dios soberano en su amor electi­vo? —dice
Lutero— quizá yo no soy uno de los escogidos.»



 



«Mira las heridas de Cristo —fue la respues­ta— y ve en
ellas la gracia que hay en la mente de Dios para los hijos de los hombres. En
Cristo leemos el nombre de Dios, y aprendemos lo que Él es, y cómo Él ama; el
Hijo es el que revela al Padre; y el Padre envió al Hijo para ser el Sal­vador
del mundo.»



 



«Creo en el perdón de los pecados», dijo Lute­ro a un
amigo, un día que estaba enfermo en cama; «pero ¿en qué me afecta esto?».



 



«Ah —dijo su amigo— ¿no incluye esto tus propios pecados?
¿Crees en el perdón de los pe­cados de David, en los pecados de Pedro, y por
qué no en los tuyos propios? El perdón es tanto para ti como para David y
Pedro.»



 



Así, Lutero halló descanso. El evangelio, creí­do de esta
forma, le dio libertad y paz. Supo que estaba perdonado porque Dios había dicho
que el perdón era la posesión inmediata y segura de todos los que creían las
buenas nuevas.



 



En la resolución de esta gran cuestión entre el pecador y
Dios, no tenía que haber considera­ción a precios ni regateos de ninguna clase.
La base del acuerdo fue fijada hace diecinueve si­glos; y la gran transacción
de la cruz hizo todo lo que se necesitaba en cuanto al precio. «Todo ha sido
hecho» es el mensaje de Dios a los hijos de los hombres cuando inquieren: «¿Qué
tenemos que hacer para ser salvos?» Esta transacción com­pleta hace
innecesarios todos los esfuerzos del hombre para salvarse a sí mismo o ayudar a
Dios a justificarse. Vemos a Cristo crucificado, y Dios en Cristo reconciliando
al mundo a sí, no imputando a los hombres sus faltas; y esta no imputación es
el resultado únicamente de lo que fue hecho en la cruz, donde la transferencia
de la culpa del pecador al sustituto divino fue hecha de una vez y para
siempre. Y es de esta transacción que el evangelio nos trae las «bue­nas
nuevas», y todo aquel que cree, participa de todos los beneficios asegurados
por aquella transacción.



 



«Pero ¿no estoy en
deuda al Espíritu Santo por su obra en mi alma?»



 



«Indudablemente;
porque ¿qué esperanza puede haber para ti sin el Espíritu Todopoderoso, que
aviva a los muertos?»



 



«Si es así, ¿no
tendría que esperar sus impul­sos, y teniéndolos, no puedo presentar los
sentimientos que Él ha obrado en mí como razones de que he sido justificado?»



 



«En modo alguno. No
estás justificado por la obra del Espíritu, sino sólo por la de Cristo; ni son
las actividades del Espíritu en ti, la base de tu confianza, o las razones de
que esperes per­dón del Juez de todos. El Espíritu obra en ti, no para
prepararte para ser justificado, o para ha­certe apto para el favor de Dios,
sino para lle­varte a la cruz, tal como eres. Porque la cruz es el único lugar
donde Dios trata con misericor­dia al trasgresor.»



 



Es en la cruz que somos recibidos por Dios en paz y nos
da su favor. Allí no sólo hallamos la sangre que nos limpia, sino también la
justicia que nos viste y hermosea, de modo que a partir de entonces somos
tratados por Dios como si nuestra propia injusticia hubiera desaparecido y la
justicia de su propio Hijo fuera realmente la nuestra.



 



Esto es lo que el apóstol llama «justicia impu­tada» (Ro.
4:6, 8, 11, 22, 24), o justicia que es considerada por Dios de tal modo que por
me­dio de ella tenemos a todas las bendiciones que esta justicia puede obtener
para nosotros. La justicia que nosotros obtenemos, o que otro pone en nosotros
la llamamos infusa, o imparti­da o inherente; pero la justicia que corresponde
a otro y que es considerada por Dios como si fuera nuestra, la llamamos
justicia imputada. Es de esta justicia que habla el apóstol, cuando dice:
«Vestíos del Señor Jesucristo» (Ro. 13:14; Gá. 3:27). De modo que Cristo nos
representa; y Dios trata con nosotros como siendo representa­dos por Él. La
justicia dentro seguirá por nece­sidad y de modo inseparable; pero no hemos de
esperar para tenerla antes de ir a Dios para la justicia de su único Hijo
Jesucristo.



 



La justicia imputada
tiene que venir primero. No puedes tener la justicia dentro hasta que tengas la
justicia fuera; y el hacer tu propia jus­ticia el precio que tú das a Dios por
la de su Hijo es deshonrar a Cristo y negar la cruz. La obra del Espíritu no es
el hacernos santos a fin de que podamos ser perdonados, sino el mos­trarnos la
cruz, donde pueden hallar el perdón de los no santos; de modo que, habiéndolo
ha­llado, puedan empezar la vida de santidad a la que han sido llamados.



 



Lo que Dios presenta al pecador es un perdón inmediato:
«No por obras de justicia que noso­tros hayamos hecho», sino por la gran obra
de justicia cumplida por nuestro Sustituto. Lo que nos califica para obtener
esta justicia es que seamos injustos, tal como lo que califica al en­fermo para
que le vea el médico, es que está en­fermo.



 



El evangelio no dice nada de una bondad pre­via, o de un
perdón preparatorio. De un estado preliminar de sentimiento religioso necesario
como introducción a la gracia de Dios, el após­tol, no dice nada. Los temores,
las dificultades, las preguntas que uno se hace, los clamores amargos pidiendo
misericordia, los presenti­mientos de juicio, y las resoluciones de enmien­da,
pueden haber precedido a la recepción de las buenas nuevas por parte del
pecador, en cuanto al tiempo; pero no constituyen su apti­tud ni le califican. Habría
sido bien recibido sin ellas igualmente. No hace su perdón más com­pleto, ni
más gratuito, ni más por gracia. La ne­cesidad del pecador era todo su
argumento. «Dios, ten misericordia de mí, pecador.» Necesi­taba salvación y fue
a Dios para conseguirla, y lo obtuvo sin mérito y sin dinero. «Cuando no tenía
con qué pagar, Dios le perdonó simple­mente.» Fue el hecho de que no tenía con
qué pagar que ocasionó el perdón franco y simple. ¡Ah, esto es gracia! «El amor
es esto, no que nosotros hayamos amado a Dios, sino que Él nos amó primero a
nosotros.» Él nos amó, aun cuando nosotros estábamos muertos en nuestros
delitos y pecados. Él nos amó, no porque éra­mos ricos en bondad, sino porque
El era «rico en misericordia»; no porque nosotros fuéramos dignos de su favor,
sino porque Él se deleitó en su bondad. La bienvenida que nos dio procede de su
gracia, no de que nosotros seamos dignos de ser amados. «Venid a mí, todos los
que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.» «¡Cristo invita a
los cansados! Es este cansancio lo que nos hace aptos para Él, y Él para noso­tros.
Aquí está nuestro cansancio, allí está nues­tro lugar de reposo.» Están uno al
lado del otro. Dices: « ¿Este lugar de reposo no es para mí?»



 



¿Qué? ¿No es para el cansado? Dices: «Pero no puedo
usarlo.» «¿Qué? ¿Quieres decir que estás tan cansado que no puedes descansar?» Si
hu­bieras dicho: «Estoy tan cansado que no puedo estar de pie, que no puedo
andar, que no puedo subir», te habría podido entender. Pero, dices: «Estoy tan
cansado que no puedo descansar.» Esto es simplemente absurdo, o algo peor, por­que
haces un mérito y una obra de tu descansar: parece que piensas que el descansar
tiene algún mérito, que es hacer algo importante, que re­quiere un esfuerzo
prolongado y prodigioso.



 



Escucha, pues, las graciosas palabras del Se­ñor: «Si
conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le
habrías pedido a Él, y Él te hubiera dado agua viva» (Jn. 4:10). Tú la habrías
pedido y Él te la hubiera dado. Esto es todo. ¡Cuan real, cuan verdadero, cuan
simple, cuan gratuito! O, escuchemos la voz del siervo en la persona de Lutero:
«OH, mi querido hermano, aprende a conocer a Cristo y a Cristo crucificado. Aprende
a cantar un nuevo canto; a dejar por inútil tu obra anterior, y a clamar a Él,
Cristo Jesús: «Tú eres mi justicia y yo soy tu pecado. Tú has tomado sobre ti
lo que es mío. Tú lo has pasado a ser, y para que yo pudiera ser lo que no era.
Cristo habita sólo con los pe­cadores. Medita con frecuencia en este amor de
Dios, y saborearás su dulzura.» Sí; perdón, paz, vida, todos ellos son dones,
dones divinos de Dios, presentados personalmente a cada peca­dor necesitado por
el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. No han de ser comprados, sino
recibidos; como los hombres reciben el sol, completamente gratuito. No han de
ser ganados ni merecidos con esfuerzos o sufrimientos, u oraciones ni lágrimas;
sino aceptados al instan­te como comprados por el trabajo y sufrimien­tos del
gran Sustituto. No hay que esperar para conseguirlos, sino que han de ser
aceptados al instante sin ninguna vacilación o desconfianza, como los hombres
aceptan el don de amor de un amigo generoso. No han de ser reclamados a base de
aptitud o de bondad, sino de necesidad y de inmerecimiento, de pobreza y de
carencia total.

Soli Deo Gloria!



07/05/2011 21:52. emperadordesnudo #. Doctrina de la imputación. No hay comentarios. Comentar.

Un breve análisis del Paedo-Bautismo (1ª Parte)


Un breve análisis del Paedo-Bautismo (1ª Parte)






Introducción


Uno
de los “slogans” que fue acuñado y popularizado por los Reformadores en
el siglo XVI fue “ecclesia reformata, semper reformanda” (Iglesia
Reformada, siempre reformándose). En el corazón de este “slogan” se
encuentra la idea de que la obra de la Reforma no terminaba con ellos,
ni mucho menos que dicha labor ya se encontraba concluida. Los
Reformadores estaban en lo correcto al pensar que la obra de la reforma
era algo que debía seguir, aún cuando ellos ya no estuvieran en esta
tierra y no pudieran continuar con tan noble tarea.


Otro
de los importantes “slogans” que ellos popularizaron fue: “sola
scriptura, tota scriptura” (Solo las Escrituras y todas las Escrituras).
Los Reformadores fueron creyentes que deseaban volver a las Escrituras
como la única fuente de autoridad en cuestiones de fe y moral, contrario
a las enseñanzas de Roma. Pero nunca desearon instituirse ellos mismos
como una segunda fuente de autoridad a la par de las Escrituras, pues
reconocían que eran seres humanos falibles, sujetos a errores y
equivocaciones. Es debido a estos dos slogans que tuvieron su origen en
la época de la Reforma, que todo creyente debe estar consciente que la
iglesia militante seguirá reformándose. Esto no significa que la iglesia
va a aceptar nuevas doctrinas y revelaciones que no fueron aceptadas
por ellos, sino más bien, que la iglesia va a continuar reformándose al
enfrentarse son nuevos retos y desafíos, pero tomando como base las
doctrinas esenciales de la fe cristiana que ellos sostuvieron y
defendieron de manera tan efectiva.


En
esta serie de artículos me propongo examinar de manera breve pero
concisa, uno de los temas más difíciles y controversiales del mundo
cristiano evangélico: el bautismo de infantes. No es mi intención
representar la postura sobre el bautismo de infantes de manera
superficial y/o equivocada (tal como muchos lo han hecho y lo siguen
haciendo) al recurrir a argumentos descuidados o irresponsables creando
“muñecos de paja” o haciendo “caricaturas” de lo que otros creen, pues
reconozco que tales acciones son prohibidas por las Escrituras ya que
violan el noveno mandamiento que dice:
“No hablarás contra tu prójimo falso testimonio” (Éxodo 20:16). Mi
propósito es examinar los argumentos a favor del bautismo de infantes
de la manera más acertadamente posible y permitir que los que defienden
dicha postura presenten sus argumentos para poder evaluarlos a la luz de
TODAS las Escrituras. Por otro lado, escribo este artículo no como un
experto en el tema, sino como alguien que ha comenzado a examinar los
argumentos usados para respaldar el bautismo de infantes por aquellos
que lo defienden. Creo que esa es la única manera correcta de comprender
y evaluar lo que otros creen. Debido a que he crecido bajo una
tradición distinta (el credo-bautismo), se requiere un doble esfuerzo de
mi parte para no mal representar los argumentos de aquellos que abogan
por el paedo-bautismo.


Reconozco
que este tema no solo es difícil, sino que también despierta algunos
sentimientos encontrados debido a los abusos cometidos en el pasado.
Aventurarse a explorar este tema es, sin lugar a dudas, atreverse a
incursionar en un terreno altamente minado. Paul K. Jewett expresa esta
misma opinión de la siguiente manera:


“La
complejidad de la discusión no es necesariamente culpa de los teólogos o
el resultado de su supuesta propensidad a los argumentos complicados.
La pregunta de si la iglesia debe bautizar infantes o no, es
intrínsecamente compleja, pues es imposible contestarla adecuadamente
sin tener que discutir también nuestro punto de vista sobre los
sacramentos en general. Y nuestro punto de vista sobre los sacramentos,
su naturaleza y eficacia, involucra la manera en la que vemos todo el
tema de la salvación, entendida como el acto de gracia por parte de Dios
en el perdón y la reconciliación, mediado al pecador en y a través de
la comunidad de los redimidos, la iglesia cristiana” (Paul J. Jewett, “Infant Baptism and the Covenant of Grace”, p. 2, Eerdmans 1978).


Debido
a que el tema sobre el bautismo de infantes es muy variado (desde el
catolicismo romano hasta la iglesia ortodoxa griega, sin pasar por alto
el anglicanismo y el luteranismo, etc.), muchos creyentes
bienintencionados tienden a poner todas estas posturas en un mismo saco,
como si cada una de ellas fueran exactamente lo mismo. Pero la verdad
es que no son lo mismo, aunque a simple vista parezcan serlo. Las
razones bíblicas y teológicas de cada una de estas posturas difieren
marcadamente entre sí. Mi enfoque principal en este análisis será en el
bautismo de infantes tal como es expresado y defendido por las
principales Confesiones de Fe de las iglesias Presbiterianas y
Reformadas exclusivamente.


I. Argumentos a favor del bautismo de infantes


La pregunta número 74 del catecismo de Heidelberg dice:


Pregunta: ¿Deben ser bautizados también los infantes?


Respuesta:
Si. Pues tanto ellos como los adultos pertenecen a la comunidad del
Pacto (Gen. 17:7), y también a ellos se les promete el perdón de los
pecados por medio de la sangre de Cristo (Mateo 19:14) y el Espíritu
Santo quien produce la fe (Sal.22:10; Is. 44:1-3; Luc. 1:15; Hechos
2:39; 16:31).


Por
lo tanto, ellos deben ser incorporados a la iglesia cristiana por medio
del bautismo, que es la señal del Pacto y que los distingue de los
hijos de los incrédulos (Hechos 10:47; 1Cor. 7:14). Esto era hecho bajo
el Antiguo Testamento por medio de la circuncisión (Gen. 17:9-14), en
cuyo lugar el bautismo fue instituido en el Nuevo testamento (Col.
2:11-13).


La Confesión de Fe de Westminster también afirma esto en el capítulo XXVIII, párrafo IV dice:


“No
solo aquellos quienes de hecho profesan fe en y obediencia a Cristo,
sino también los infantes de uno o ambos padres creyentes deben ser
bautizados” (Alexander Whyte, “An Exposition on the shorter Catechism”,
p. 311, Christian Focus Publications 2004).


Estas
breves afirmaciones se encuentran llenas de contenido bíblico y
teológico. Si no estamos familiarizados con dicho contenido, vamos a
sentirnos impulsados a rechazar inmediatamente tales afirmaciones debido
a que no estamos comprendiendo bien el trasfondo y las bases bíblicas
para dichas afirmaciones. La mayoría de las confesiones de Fe en el
mundo Reformado, permiten a los hijos (infantes) de padres creyentes el
ser bautizados también. La razón para tal participación del bautismo, es
debido a que los niños, al igual que sus padres creyentes, ambos se
encuentran incluidos dentro del Pacto de Gracia. El catecismo de
Heidelberg expone claramente la razón por la que los hijos de padres
creyentes pueden ser bautizados: porque así como la circuncisión era
hecha a los hijos de los Israelitas en el AT, así también el bautismo el
cual ha reemplazado a la circuncisión en el NT, puede ser aplicado a
los hijos de padres creyentes. Este acercamiento es, desde luego, algo
inherente en la teología Reformada que ve en el Antiguo y en el Nuevo
Testamento una estrecha relación y una continuidad tal, que divorciar el
Nuevo Testamento del Antiguo no solo es algo que nunca debe hacerse,
sino que cuando lo hacemos, tal acción nos conduce a errores bastante
serios. Por eso, el primer argumento a favor del bautismo de infantes
tiene que ver en cómo interpretamos las Escrituras.


1. El argumento hermenéutico: ¿Cómo debemos interpretar las Escrituras?


El
argumento hermenéutico nos muestra la necesidad e importancia de
interpretar adecuadamente TODAS las Escrituras, tanto el Antiguo como el
Nuevo Testamento. Todo creyente que pide que se le muestre un solo
versículo en el Nuevo Testamento en donde hable de manera explícita
sobre el bautismo aplicado a los infantes, es porque tal vez no se
encuentra familiarizado con la UNIDAD y la CONTINUIDAD que existe entre
el Antiguo y el Nuevo Testamento. La unidad y continuidad que existe
entre los dos Testamentos, es a veces ignorada o pasada por alto debido a
una equivocada tendencia a ver al Antiguo Testamento como un libro
independiente y completamente SEPARADO del Antiguo en el mejor de los
casos, o como algo OBSOLETO que ha sido REEMPLAZADO casi en todo sentido
por el Nuevo Testamento, en el peor de los casos.


Pero
al estudiar detenidamente el Nuevo Testamento, nos damos cuenta que la
mayoría de los escritores neo-testamentarios apelaron al Antiguo
Testamento para fundamentar sus argumentos tanto históricos como
teológicos y demostrar que este hablaba claramente sobre todas las cosas
que estaban sucediendo: desde la llegada del Mesías prometido en varias
porciones de las Escrituras, así como su muerte, sepultura y
resurrección, hasta su ascensión al cielo y el sentarse en el trono a la
diestra de Dios. De hecho, el Antiguo Testamento eran las únicas
Escrituras que ellos tenían en el primer siglo. Cuando el apóstol Pablo
le escribió al joven Timoteo que “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Tim. 3:16),
se estaba refiriendo principalmente al Antiguo Testamento ya que el
Nuevo Testamento todavía no se había terminado de escribir y las únicas
Escrituras que Timoteo conocía era el Antiguo Testamento. Por lo tanto,
si deseamos entender la postura paedo-bautista con justicia, lo primero
que debemos hacer, es esforzarnos por tener un entendimiento básico de
la comprensión reformada sobre TODAS las Escrituras, tanto el Antiguo
como el Nuevo Testamento.


La relación orgánica entre el AT y el NT


No
cabe duda que existe una relación orgánica entre el AT y el NT. Esto se
hace evidente por el hecho de que tanto Cristo como sus apóstoles
citaban una y otra vez el Antiguo Testamento en sus discursos y apelaban
al Antiguo Testamento como la Palabra de Dios la cual pesaba sobre sus
conciencias. No se puede negar el hecho de que existe una estrecha
relación e interdependencia entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Por
lo tanto, el hacer una estricta división de los dos testamentos no
cuenta con ningún apoyo Escritural. El querer separar el Nuevo Testamento del Antiguo, es como querer cortarle la raíz a un árbol y esperar que este sobreviva.
Ambos Testamentos se necesitan mutuamente para poder ser entendidos e
interpretados correctamente. Por esa razón, toda doctrina bíblica
encontrada en el Nuevo Testamento, debe ser estudiada y considerada a la
luz del Antiguo Testamento.


Esta
comprensión de la relación orgánica que existe entre el Antiguo y el
Nuevo Testamento, fue lo que preservó a la iglesia primitiva de sucumbir
ante una de las más peligrosas herejías que la amenazaron en los dos
primeros siglos: las herejías de Marción. Marción rechazaba
completamente el Antiguo Testamento y negaba toda posible relación con
el Nuevo Testamento. Debido a la influencia de un maestro gnóstico
llamado Cerdo, Marción había llegado a la conclusión que existían dos
Dioses: el Dios creador del Antiguo Testamento quien era
“un Dios legalista que se había involucrado en cursos de acción contradictorios y quien era débil, ignorante, déspota y cruel” y el Dios supremo, el cual, según Marción,
“era un Dios de amor quien había permanecido completamente oculto hasta
que finalmente fue revelado en la persona de Jesucristo” (Robert I.
Bradshaw, “Marcion: Portrait of a Heretic”, www.earlychurch.org.uk/article_marcion.html).


Uno
de los principales argumentos de Marción para rechazar el Antiguo
Testamento, era que este no podía ser reconciliado con el Nuevo
Testamento. Por ejemplo, Marción veía que el código de conducta bajo el
Antiguo Testamento era el de “ojo por ojo y diente por diente”,
mientras que Cristo hizo a un lado este precepto. Josué le ordenó al
sol que se detuviera para poder continuar con la masacre de sus
enemigos, mientras que Pablo exhortaba: “no se ponga el sol sobre vuestro enojo”.
En el Antiguo Testamento se permitía el divorcio y la poligamia, pero
en el Nuevo ninguno de los dos es permitido. Moisés había reforzado el
Sábado y la Ley, mientras que Cristo había liberado a los creyentes de
ambos.


Marción
encontraba contradicciones aún en el Antiguo Testamento. Por ejemplo,
Dios había ordenado que no se hiciera cual ningún trabajo en el día de
reposo, sin embargo, les ordenó a los israelitas a cargar el arca
alrededor de Jericó 7 veces en el día sábado. Dios había prohibido hacer
imágenes de fundición, pero también le ordenó a Moisés a que hiciera
una serpiente de bronce. La deidad revelada en el Antiguo Testamento no
podía ser omnisciente, de otra manera no le hubiera preguntado a Adán
“¿En donde estás tú?” (Génesis 3:9).


Este
equivocado concepto sostenido por Marción lo llevó finalmente a mutilar
las Escrituras, creando así su propio Canon de la Biblia. Marción
rechazó completamente el Antiguo Testamento e incluyó únicamente en su
Canon al evangelio de Lucas y diez epístolas del apóstol Pablo. Pero aún
después de haber eliminado esas Escrituras, Marción se dedicó a la
tarea de quitar todas las referencias que había en el evangelio de Lucas
sobre el trasfondo judío de Cristo. También eliminó varios pasajes de
las epístolas paulinas que hacían referencia a ejemplos y porciones del
Antiguo Testamento. Cuando Marción terminó de editar y recortar las
Escrituras, lo único que le había quedado era un pobre resumen
incomprensible de lo que él consideraba era el evangelio puro.
Interesantemente, el mutilado Canon de Marción fue lo que aceleró el
proceso en la formación del Canon bíblico que ya había comenzado en la
primera mitad del segundo siglo. Fue en su oposición al hereje Marción
que la iglesia por primera vez hizo conciencia de su herencia sobre los
escritos apostólicos y sobre la importancia del Antiguo Testamento para
la fe cristiana.


Lamentablemente,
el deseo por divorciar el Nuevo Testamento del Antiguo no terminó con
la muerte de Marción. A lo largo de la historia de la iglesia se han
podido ver estas mismas tendencias mostradas de diferentes formas.
Geoffrey W. Bromiley comenta sobre esta misma tendencia mostrada en la
actualidad de querer divorciar al Antiguo Testamento del Nuevo y de
hacer a un lado toda clase de continuidad entre ambos Testamentos:


“Tanto
nuestro Señor Jesucristo como los autores del Nuevo Testamento
enseñaron la unidad de las Escrituras y la iglesia ha mantenido ese
mismo testimonio a través de los siglos. Sin embargo, la presión siempre
ha sido ejercida en este aspecto desde los días de Marción y los
gnósticos. El testimonio del Antiguo Testamento puede ser minimizado de
distintas maneras. Un cierto tipo de criticismo bíblico ignora o
relativiza las enseñanzas y prácticas del Antiguo Testamento como una
forma de desarrollo religioso ya pasado de moda. Por supuesto que en
este caso, el Nuevo Testamento puede padecer el mismo problema cuando
arrogantemente –e irónicamente- es comparado con los logros y la
conducta del pensamiento moderno. Sin embargo, aquellos que resisten
estos criticismos extremos pueden fácilmente caer víctimas de los
Dispensacionalistas o de ciertas personas que abogan por una revelación
progresiva, quienes ven en el Antiguo Testamento y a menudo en el Nuevo
Testamento, palabras de Dios que no tienen una relevancia directa para
la iglesia, o para el periodo final de revelación y consecuentemente,
tampoco lo tienen para los creyentes de hoy. En esta conexión, es
interesante ver que los Anabaptistas quienes fueron los precursores en
el siglo XVI de los Bautistas modernos, tuvieron una marcada tendencia a
menospreciar el Antiguo Testamento y a destruir la unidad apropiada de
las Escrituras, excepto sobre la base de una espiritualización total.
Aún algunos quienes no tienen cual ningún deseo de transitar por la
senda del racionalismo, del Dispensacionalismo o de la revelación
progresiva, pueden algunas veces poner tal énfasis en las diferencias
entre la ley y el evangelio que pueden perder de vista la gran unidad de
la Palabra y propósitos divinos”. (Geoffrey W. Bromiley, “Children of Promise”, p. 13, Eerdmans 1979).


¿Cómo debemos interpretar entonces el Nuevo Testamento?


Si
tomamos el Nuevo Testamento como algo completamente separado del
Antiguo, tal como muchos creyentes lo hacen, lo más probable es que
caeremos en serios errores tal como Marción y muchos otros lo han hecho a
lo largo de la historia. Por lo tanto, el Nuevo Testamento debe ser
siempre interpretado tomando en cuenta la base sobre la cual éste
descansa: el Antiguo Testamento. No debemos acercarnos al Nuevo
Testamento como si fuera un libro completamente independiente del
Antiguo, pues al hacerlo, podemos llegar a conclusiones completamente
equivocadas. Robert R. Booth nos comenta en qué consiste esto:


“Debemos
rechazar cualquier sugerencia de comenzar nuestro estudio de cualquier
doctrina con el Nuevo Testamento por sí solo. Esto es verdad por dos
importantes razones. Primero, El Nuevo Testamento puede ser interpretado
apropiadamente solo en el contexto del Antiguo Testamento. Tanto el
texto mismo del Antiguo Testamento como la cultura que lo produjo,
proveen el fundamento para comprender cómo aquellos quienes recibieron
por primera vez el Nuevo Testamento habrían entendido sus enseñanzas.
Dios ha preservado un registro escrito e inspirado tanto de la historia
de la redención como de las experiencias históricas de su pueblo. Estos
no son puntos menores que pueden ser ignorados o dejados de lado si es
que vamos a llegar a un entendimiento correcto de cualquier doctrina.
Ningún relato (o versículo) de las Escrituras se encuentra aislado de
todos los demás –todos ellos se encuentran relacionados y tienen un
impacto el uno sobre el otro-. Por lo tanto, no debemos apresurarnos al
Nuevo Testamento con una concordancia en mano y presumir que tenemos
todas las herramientas y la información necesaria para llegar a una
acertada conclusión acerca de cualquier doctrina.


Una
segunda razón por la que no debemos comenzar con el Nuevo Testamento,
es que las doctrinas del Nuevo Testamento tienen sus raíces en el
Antiguo Testamento. Cuando leemos en Gálatas 3:29 que nosotros somos
“hijos de Abraham” y “herederos según la promesa”, somos llevados
inmediatamente al libro de Génesis para poder comprender lo que se
afirma. Cuando leemos en Filipenses 3:3 que nosotros somos “la verdadera
circuncisión” debemos ir al Antiguo Testamento para poder descubrir lo
que era la circuncisión y la función que desempeñaba. Cuando leemos en
Romanos 15:8 que Cristo vino para “confirmar las promesas hechas a los
padres”, o cuando leemos en Efesios 2:12 que los gentiles “estaban
alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa”
es solo en el Antiguo Testamento que podemos descubrir el fundamento
para estas enseñanzas….El Nuevo Testamento nos conduce inmediatamente al
Antiguo Testamento cuando intentamos entender las doctrinas de la
creación, del pecado, de la redención, del sacrificio de Cristo; la
expiación, el sacerdocio, la disciplina en la iglesia, la cena del
Señor, el matrimonio, el divorcio, las familias, los pactos, el juicio,
el cielo y muchos temas más”. (Robert R. Booth, “Children of the
Promise”, ps. 20, 21; P&R 1995).


Resumiendo
este primer argumento, podemos decir entonces que todas las doctrinas
bíblicas tales como: el pecado original, la fe, la gracia, la
justificación, la redención, la santificación, el bautismo, etc., no
deben ser estudiadas únicamente en el Nuevo Testamento, sino tomando en
cuenta también lo que el Antiguo Testamento nos enseña sobre dicha
doctrina y las bases que establece para tales doctrinas. Esto debe ser
algo en lo que todos deberíamos estar de acuerdo sin importar cual sea
nuestra respectiva postura sobre el bautismo.

Daviel D'Paz


http://davieldepaz.blogspot.com/2011/05/un-breve-analisis-del-paedo-bautismo-1.html

Soli Deo Gloria!
06/05/2011 00:15. emperadordesnudo #. Bautismo. No hay comentarios. Comentar.

Cuando sin darnos cuenta, queremos ser mas justos que Dios.

Recientemente estuve visitando la página del hermano Pedro Jiménez (Quiero decirles que es una buena página) y allí encontré una entrada titulada : ¿Has orado por Ricky Martin hoy ? a la cual  hice algunos comentarios los cuales no han sido hasta el momento admitidos.A continuación les copio el artículo del hermano Jiménez en color verde y mi respuesta al mismo con fondo amarillo.

¿Has orado por Ricky Martin hoy?

“Por eso Dios los entregó a los malos deseos de sus corazones, que conducen a la impureza sexual, de modo que degradaron sus cuerpos los unos con los otros. Cambiaron la verdad de Dios por la mentira, adorando y sirviendo a los seres creados antes que al Creador, quien es bendito por siempre. Amén.

Por tanto, Dios los entregó a pasiones vergonzosas. En efecto, las mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. Así mismo los hombres dejaron las relaciones naturales con la mujer y se encendieron en pasiones lujuriosas los unos con los otros. Hombres con hombres cometieron actos indecentes, y en sí mismos recibieron el castigo que merecía su perversión.”

Romanos 1:24-27 (Nueva Versión Internacional)

Luego de la noticia hecha pública por el mismo Ricky Martin de que era homosexual y que daba gracias a Dios y la vida por ello, muchos son los que lo han condenado.

Pero te pregunto en esta mañana: ¿Has orado por Ricky Martin hoy?, de hecho, ¿Has orado por todos los homosexuales y lesbianas que existen en nuestro planeta tierra para que Dios les abra los ojos a SU verdad y puedan renunciar por completo al pecado que les ata para vivir entregados a Dios para siempre?

¿Sabías que Dios nos ha dejado en esta tierra para alcanzar a estas personas por medio de la predicación del evangelio de Jesucristo?

¿Sabías que Jesús murió en la cruz no solo por tus pecados y los míos, sino también por los de ellos?

Imagínate por un momento como eras tú antes de venir a los pies de Cristo. Piensa en todas esas cosas pecaminosas que pensabas y hacías antes de que el te rescatara. Ahora pregúntate si tú eras digno de que Dios se acercara a ti y te salvara.

Al recordar que no somos dignos de nuestra salvación, y que somos tan pecadores como Ricky Martin, saquemos un momento en esta mañana para orar por su salvación y la salvación de todos los homosexuales y lesbianas del mundo.

Oración:

Padre, ¿Quién soy yo para que pensaras en mi? sin embargo, miraste mi vida con toda su vileza y aún así decidiste entregar a tu hijo por mí. Padre, mira cuantos homosexuales y lesbianas existen en nuestro planeta. Mira cuantas personas creen que la satisfacción de la vida se encuentra en el placer sexual. Dios, abre sus ojos a tu verdad. Muéstrales que Jesus es Dios encarnado, y que el pagó el precio por la libertad del poder del pecado sobre sus vidas. Muéstrales cuanto les amas.

En el nombre de tu hijo amado,

Amén.


http://blog.pasionpordios.org/2010/04/has-orado-por-ricky-martin-hoy.html




-Definitivamente en desacuerdo contigo en varios criterios no bíblicos expresados en esta entrada.


1)¿Has orado por todos los homosexuales y lesbianas que existen en nuestro planeta tierra para que Dios les abra los ojos a SU verdad y puedan renunciar por completo al pecado que les ata para vivir entregados a Dios para siempre?


R)No se puede orar así hermano,esa oración sería totalmente ilógica pues es contraria al propósito de Dios Quién definitivamente a decidido no salvarlos a todos.


 Rom 9:22  ¿Y qué si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira, preparados para destrucción; 


2)¿Sabías que Dios nos ha dejado en esta tierra para alcanzar a estas personas por medio de la predicación del evangelio de Jesucristo?


R)No hermano,Dios nos dejó para predicar el Evangelio a todas las personas,pero solo Sus ovejas serán alcanzadas en la predicación.


3)¿Sabías que Jesús murió en la cruz no solo por tus pecados y los míos, sino también por los de ellos?


R)Esta frase es lamentablemente errónea.Asume que Jesús murió por los pecados de todo lector del blog y por los pecados de todos los homosexuales y lesbianas del mundo,ambas cosas falsas. 


4)Muéstrales que Jesus es Dios encarnado, y que el pagó el precio por la libertad del poder del pecado sobre sus vidas. Muéstrales cuanto les amas.


R)De nuevo infieres lo que no conoces(Por cual de ellos pagó Jesús)y les dices que Dios los ama  cuando es Dios mismo el que  enviará al infierno eternamente a muchísimos de ellos.


Finalmente creo que todos estos errores se derivan de la no bíblica enseñanza de la gracia común que tanto problema sigue causando dentro de nosotros.


Soli Deo Gloria!

El Amor, la Ira, la Elección y la Reprobación de Dios.

El Amor, la Ira, la Elección y la Reprobación de Dios

Existe una armonía perfecta entre el amor y la ira de Dios

La siguiente es una respuesta que di a una consulta hecha por un hermano en Cristo sobre el amor de Dios y el infierno. La respuesta relaciona tanto el amor como la ira de Dios, demostrando así que no existe contradicción alguna entre estos dos aspectos del Ser de Dios. A su vez, se relacionan ambos con la elección y la reprobación Divinas. Espero en Dios que sea de edificación para ustedes:

Debemos entender, primero, que es el amor de Dios. El amor de Dios, parte esencial de Su Ser, es el eterno deleite y contemplación de Sí mismo en cuanto a Su Santa perfección. Dios ama lo perfecto, lo santo, lo limpio, y Dios puede amarnos solamente gracias a la perfecta santidad y justicia con la que estamos vestidos debido a la persona y obra de Cristo. Dios, siendo perfectamente Santo, no va a amar lo imperfecto, es decir, lo corrupto y pecaminoso, pues por implicancia eso significaría que Dios amaría el pecado, la maldad, algo que es totalmente impensable. Por supuesto, la Escritura dice que Dios nos amó aún siendo pecadores (Romanos 5:8), pero Su amor se expresa a nosotros por cuanto Él nos amó en Cristo antes de los tiempos (2 Timoteo 1:9); de no ser así, por cuanto somos pecadores, Dios nos hubiera condenado; en cambio ahora, Dios nos ama como ama a Su propio Hijo, esto es, con el mismo amor con que se ama a Sí mismo (Juan 17:25-26).

Una de las reacciones naturales del amor es la ira, la que se manifiesta cuando el objeto del amor es tocado. En otras palabras, la ira es una manifestación del amor. Para que lo entiendas, te doy un ejemplo: Si tú amas a tu esposa, entonces querrás lo mejor para ella y buscaras que esté bien en todo. Si, por ejemplo (Dios no lo quiera), viene un ‘tipejo’ y golpea a tu esposa, la reacción natural que deberás tener será la ira, porque el objeto de tu amor está siendo tocado, y esa ira te llevará a reaccionar en defensa de tu esposa, lo cual, por cierto, está bien.

Por medio del ejemplo anterior, entonces, espero que puedas entender la relación existente entre el amor y la ira de Dios. Dios, siendo Él mismo el objeto supremo de Su amor, no dejará que nada ensucie o insulte Su Nombre. El pecado es un insulto a Su Santidad y rebelión contra Su Señorío y, en este sentido, el pecado toca al objeto supremo de Su amor, que es principalmente Él mismo.Entonces, la reacción natural, justa y santa de Dios en contra del pecado es, lógicamente, la ira, cuyo efecto es la destrucción del objeto pecaminoso.

Entonces, el amor y la ira de Dios no están enfrentados. Cuando Dios condena a un alma al infierno, está expresando Su amor por Sí mismo en la ira contra tal objeto. Por supuesto, a su vez, por cuanto Dios nos ama con el mismo amor con que se ama a Sí mismo gracias a la perfecta justicia y santidad de Cristo imputada a nosotros, entonces el castigo contra el impío también es una expresión de Su amor hacia nosotros, por causa de todo tropiezo que ponen delante nuestro (Mateo 18:6-7).

Ahora bien, Dios derrama Su ira en contra de los réprobos (aquellos que Dios eligió para perdición antes de la fundación del mundo) sobre ellos mismos, pero la ira que los elegidos para salvación deberían haber experimentado fue totalmente cargada y sufrida por Jesucristo en nuestro lugar (Romanos 5:9). La ira de Dios es tan terrible que Jesucristo oró al Padre para que, si era Su voluntad, pasase de Él esa copa amarga; en otras palabras, Jesús no temía ni a los latigazos, ni a los clavos, ni a las burlas, ni a nada que el hombre pudiera hacerle, sino que temía a la ira de Dios que en ese momento iba a cargar por nosotros (Lucas 22:41-44).

Espero que ahora aprecies mucho más Su obra en lugar nuestro. No hay alma en el infierno que haya sufrido más que lo que nuestro Salvador sufrió por nosotros aquellas tres largas horas, pues Él sufrió el infierno de innumerables multitudes, por amor a ellos.

Lo anterior era para enseñarte que no hay conflicto entre el amor de Dios y el hecho de que condene innumerables almas al infierno. Al igual que nosotros, esas almas han pecado contra Él y al ser condenadas tienen solamente lo que se merecen, que es lo mismo que merecemos nosotros de no ser porque Dios nos amó de manera particular e individual (por cuanto nos eligió para amarnos) y nos salvó en Cristo Jesús.

Ahora bien, en cuanto a la elección y reprobación, lo que dices es cierto: Calvino tiene razón. Tal como dice el pasaje, Dios, antes de la fundación del mundo, hizo “de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra” (Romanos 9:21). Dios preparó los vasos de ira con el fin de “mostrar su ira y hacer notorio su poder” (vs. 22), y preparó los vasos de misericordia con el fin de “hacer notorias las riquezas de su gloria” (vs. 23).

Como dije anteriormente, el objeto principal del amor de Dios es principalmente Él mismo. Entonces, siendo Él mismo la suma de toda perfección, el glorificarse a Sí mismo es el efecto lógico de este amor, y Dios quiso (no por necesidad, sino porque simplemente así lo quiso) manifestar Su gloria en la Creación como un todo (Romanos 11:36Colosenses 1:15-16). Por lo tanto, Dios no va a manifestar Su gloria solamente en Su amor para con Sus elegidos, sino también en Su ira en contra de los réprobos, por cuanto han pecado contra Él. Sin embargo, para esto fueron creados, para que Dios manifieste en ellos Su ira y Su poder (Proverbios 16:4;Romanos 9:16-18). Como nos lo dice Romanos 9:16-18, Dios no creó a faraón para amarle y salvarle, sino que lo creó “para mostrar en (él Su) poder, y para que (Su) nombre sea anunciado por toda la tierra“. A partir de esto, Pablo concluye que Dios “de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece“. La salvación y la perdición están en manos de Dios (Santiago 4:12).

¿Porque Pablo reprende tan duramente a aquellos que, en respuesta a la doctrina de la elección y reprobación soberanas e incondicionales, objetan de la misma manera que en Romanos 9:19? Para saberlo, debemos entender la objeción. El vs. dice lo siguiente: “Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad?“. El asunto es el siguiente: Si Dios eligió a ciertos humanos para perdición, y Dios mismo lleva a cabo tal decreto mediante el endurecimiento de sus corazones, pues es Dios mismo quién directamente obra el endurecimiento en ellos (vs. 18), entonces ¿Porque les condena (“¿Por qué, pues, inculpa?“) si, finalmente, ellos están haciendo aquello para lo que Dios mismo les creó (“porque ¿quién ha resistido a su voluntad?“)? La objeción anterior es un ataque directo en contra de la Soberanía de Dios, pues objeta el derecho de Dios de hacer LO QUE QUIERA con lo Suyo, es decir, con Su Creación. Para ellos, Dios solamente puede obrar de la forma y manera que ellos mismos en sus mentes piensan que debe obrar.

Por esta razón, Pablo responde en primer lugar callando a sus objetores por su impía irreverencia, pues ellos son criaturas, no Dioses (“Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios?“), y en segundo lugar les responde positivamente estableciendo el derecho de Dios de hacer lo que quiera con nosotros (“¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?“), para luego dejar en claro en los vs. 22-24 que no hay ningún problema en que Dios haya creado a unos para perdición y a otros para salvación.

Todo lo que Dios hace es por necesidad justo, santo y bueno, pues solo Él es el parámetro de estas cosas. Dios no está sometido a ninguna ley fuera de Él, pues de ser así habría algo sobre Dios, y lógicamente eso es imposible (Hebreos 6:13). Por lo tanto, si Dios hace algo, entonces Su obrar es necesariamente es justo, santo y bueno solo porque Dios lo hizo. En conclusión, no hay ningún problema ético en que Dios haya creado a X cantidad de hombres para perdición y que en el tiempo obre tal decreto sobre ellos, pues el hecho de que lo haya hecho inmediatamente nos indica que en Su juicio aquello es justo, santo y bueno. Si no fuese así, Dios no lo haría, pues Él es Santo. El problema comienza cuando nosotros, hombres caídos y sin juicio, imponemos a Dios parámetros éticos de nuestra propia invención y esperamos que Dios se someta a ellos. Tal irreverencia es condenada por Pablo.

Dios les bendiga…


Autor: Claudio González


http://reformadoreformandome.wordpress.com/2011/05/02/el-amor-la-ira-la-eleccion-y-la-reprobacion-de-dios/


 


SOLI DEO GLORIA!

03/05/2011 08:54. emperadordesnudo #. Atributos de Dios. No hay comentarios. Comentar.

Deténme Señor!

Deténme Señor!

Señor, crúzate en mi camino, ahora voy de prisa, ensimismada en mi misma, en mis planes y proyectos de vida, sin querer dejar pasar las oportunidades que han llegado a mis manos. Más a ti Señor te pido, crúzate en mi camino. Deténme, y házme reflexionar sobre lo que realmente importa, muestrame el peso de la eternidad y que el ahora es una preparación para lo eterno. Que cada situación buena o mala, la encare a la luz de tu palabra. 

Deténme Señor, que en realidad no soy tan fuerte como los otros me ven, y la autosuficiencia que proyecto es un orgullo que hoy pongo a tus pies. Muestrame que la humildad es el fruto de una comunión constante contigo, no un vestido o careta que me quito y me pongo cuando quiero lograr algo. 

Deténme en éste camino, Señor, para poder ver las necesidades de los demás y darle de lo que Tú me haz dado; para reconocer que son tus méritos y no los míos los que salvan mi vida. 

Deténme, déjame ver lo breve que es la vida y la perversidad del pecado. Dame valor para denunciar lo malo aunque el mundo lo llame bueno. 

Deténme, para poder ver que en tu reino las cosas funcionan diferente ; donde el último es el primero. Dame de Ti, para poder vivir aquí (donde todo es al revés), con los principios de tu reino. 

Señor, que por fin entienda que Tú eres más que suficiente, que todo aquí pasa rápidamente y que mi propósito en la tierra es servirte, honrarte y proclamarte; no vivir yo, sino que Tú vivas en mí. Entonces tendré vida y vida en abundancia.
01/05/2011 16:46. emperadordesnudo #. Poemas No hay comentarios. Comentar.

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